Momento decisivo para los venezolanos

Nicolás Maduro y Henrique Capriles en la lucha por el poder en nuevos comicios
Momento decisivo para los venezolanos
Llegó la hora cero para los candidatos Henrique Capriles, (izq.) y Nicolás Maduro luego de una intensa campaña electoral.
Foto: Fotos AP

CARACAS — Venezuela acude hoy otra vez a las urnas, a sólo seis meses de los últimos comicios presidenciales y apenas 40 días de la muerte de Hugo Chávez.

En la campaña más corta y desequilibrada de la historia, a pocas horas de abrirse los colegios electorales, el líder opositor está a tres puntos del candidato oficialista, Nicolás Maduro, según sondeos no oficiales.

Pese a la caída, no cunde el nerviosismo entre los chavistas. Para ello cuentan con su controvertida Operación Remate, que movilizó a miles para darles la victoria a último minuto en las elecciones del siete de octubre de 2012 (7-O).

Seis meses después, el chavismo tiene engrasada la misma maquinaria electoral: 1,470,000 patrulleros, de los cuales cada uno controlará a 10 personas que están en las llamadas lista 1×10. Su trabajo es llevarlas a votar como sea por la causa revolucionaria.

Según datos del jefe de campaña chavista, Jorge Rodríguez, así los patrulleros trasladaron a los colegios electorales a 1,400,000 personas. De ellas, se calcula que 200,000 se la jugaron y votaron por Capriles.

El modus operandi es sencillo, pero necesita una organización mastodóntica. Alfonso Marquina, diputado opositor, ha investigado la estrategia chavista, que — según dice — incluye a la Guardia del Pueblo. Esta es un componente de 15,000 guardias nacionales que dependen directamente del Presidente.

Luego está el “Dispositivo para la Cohesión y Articulación del Poder Popular, Milicia Bolivariana y Guardia del Pueblo”, que se desplegó para que el traslado fuera efectivo.

La maquinaria comienza a funcionar semanas antes. “Desde hace quince días, todos los que trabajamos en mi departamento tenemos que dedicar dos horas diarias de trabajo para llamar a los votantes de una lista que nos proporcionan”, explicó un empleado del área de planificación de la petrolera PDVSA, que prefirió no identificarse.

“La metodología es la misma que el 7-O”, agregó. “Les preguntamos si tienen medio de transporte para ir al colegio electoral; si no, les ofrecemos autobús, taxi o incluso una moto que va hasta su casa si es necesario”.

Para el 14 de abril, aseguró, dedicarán seis horas a logística y coordinación. “Me preguntaron si sabía conducir, pero dije que no para librarme, así que tengo que estar en la oficina organizando a los coordinadores en el terreno”.

A través de sus fuentes en el Consejo Nacional Electoral (CNE), hoy el oficialismo sabrá qué personas no han votado. Ese es uno de los grandes misterios que la oposición ha logrado desvelar.

“Utilizan los puntos rojos dentro de los colegios electorales y chequean a todo el que va a votar”, destacó Marquina. “La máquina captahuellas los registra y después cruzan esos datos con sus listados”, agregó. Así saben quién falta por votar.

El siguiente paso es una llamada telefónica.

“Me llamaron a mi celular y me dijeron que estoy apuntada, con mis hermanos, a la Misión Vivienda y que lo mejor era ir a votar”, dijo B.R., vendedora de empanadas. Al rato, contó, llegó un vehículo a recogerla.

La vez pasada, sólo en Caracas funcionaron 15,000 motos, autobuses o camionetas de las rutas comunales para trasladar votantes tardíos.

En la parroquia de Antímano, donde 75% votó por Chávez, la acción llegó a los cerros. “A los jóvenes les decíamos que estábamos ayudando a su mamá y que tenían que votar por Chávez para mantener sus beneficios”, explica David Tarazona, director de El Parroquiano, un popular periódico comunal.

“Fueron puerta a puerta a buscar a la gente”, se quejó amargamente Henrique Capriles tras reconocer su derrota.

Y todo ello con dinero público, cientos de millones de dólares, según los cálculos del partido opositor Movimiento al Socialismo (MAS).