El 42 de ‘Jackie’ aún juega a la pelota

El 42 de ‘Jackie’ aún juega a la pelota
"Para mí, más que un privilegio o una responsabilidad es un orgullo llevar el nombre de la persona que nos abrió la puerta a todos nosotros", dijo Robinson Canó.
Foto: Archivo

NUEVA YORK — Los destinos no se escogen. Se viven. Eso es lo que hacen los peloteros Yankees Robinson Canó y Mariano Rivera, quienes sin querer queriendo cargan con el legado de Jackie Robinson a 66 años de que este derrumbara la barrera racial en el béisbol estadounidense.

Ambos peloteros hablaron sobre su relación con este personaje histórico en el día que se conmemora su debut en las Ligas Mayores, llega a su final.

Robinson y Canó

Canó no puede escapar de Robinson. Su padre lo bautizó con el nombre del atleta que más admiraba.

“Así es, y para mí más que un privilegio o una responsabilidad es un orgullo llevar el nombre de la persona que nos abrió la puerta a todos nosotros”, dijo Canó. “Yo aprendí quién fue él gracias a que mi papá me contaba quién fue, todo lo que hizo y a la vez uno va estudiando historia, leyendo libros”.

Ahí no para la cosa. El astro dominicano de los Yankees juega la misma posición en la que Robinson se desempeñó gran parte de su carrera: segunda base.

Más allá del terreno de juego, Canó explica que ahora a él le corresponde representar a los peloteros latinos.

“Seguir su camino es algo que me motiva cada día. Como jugador, quiero llevar su nombre alto y además el nombre de los latinos en el beisbol para demostrar porque vamos incrementando nuestra presencia en este deporte”, dijo.

Pero aún hay algo más de Robinson en Canó. Para honrar a su ídolo, el intermedialista de los Yankees usa el número 24 en los dorsales ya que no puede utilizar el 42 que Robinson usó con los Dodgers.

Ligas Mayores retiró de todos los equipos el 42 de Jackie Robinson en abril 15 de 1997.

En ese entonces había 13 jugadores utilizando el 42 en su uniforme. Hoy sólo queda uno y ese pelotero también juega para los Yankees.

El Cuarenta y Dos

Mariano Rivera no se imaginaba que un número iba a ser tan importante en su carrera cuando se presentó con los Yankees.

“Yo no escogí el 42. Me lo dieron. Llegué y ese fue el número que me dieron. Yo no sabía absolutamente nada del número”, dijo.

El panameño se estrenó con los Yankees en 1995, dos años antes de que se cumpliera medio siglo del debut de Robinson en las Mayores y de que la liga retirara su número de todos los equipos.

Fue cuando eso pasó que Rivera recibió su lección de historia.

“Aprendí después cuando se hizo mucha publicidad al retiro de su número. Entonces me fui enterando de lo que él significaba”, dijo. “Robinson es una figura que fue más allá del béisbol por lo que hizo fuera del deporte”.

Desde 1997 a la fecha, Rivera ha tenido que responder las mismas preguntas sobre el 42, pero este año sus respuestas tienen algo de especial. El cerrador panameño anunció que se retirará del béisbol al finalizar esta temporada, y con su partida se guardará para siempre el número 42 en las franelas de la pelota caliente.

“Me ha tocado a mí de ser el último pelotero con el numero de Jackie Robinson, el número 42, y pues es un trabajo duro”, indica. “Porque no es simplemente usar el número sino que es una responsabilidad por tratarse de la figura que era”.

La historia del número 42 que comenzó aquel 15 de abril en Brooklyn, culminará cuando Rivera tire su última pelota.