Bombazo no amedrenta a deportistas

NUEVA YORK — La tragedia de Boston parece no intimidar a los atletas, que han decidido seguir corriendo como una muestra de solidaridad.

Ricardo Corral, presidente de Achilles Internacional, Capítulo Ecuador, indicó que no siente ningún temor de participar en otro maratón.

“Son cosas que han sucedido”, manifestó el atleta que corre en silla de ruedas. “En verdad han pagado justos por pecadores, el deporte no se mezcla con la política, ni cosas de guerra”.

Debido a que los atletas minusválidos iniciaron la carrera de Boston a las 9:22 a.m. —mucho antes que los atletas élite y el resto de corredores, como es costumbre— Corral indicó que todo su equipo había cruzado la meta con bastante anterioridad a las explosiones.

El equipo de Achilles —que incluía a varios atletas-soldados heridos en las últimas guerras— se alistaba para las actividades posteriores a la carrera, que incluía un almuerzo, pero todo tuvo que cancelarse; e incluso volvieron a Nueva York el mismo lunes; el viaje de retorno estaba programado para ayer.

Corral señaló que el lunes corrió en honor al compatriota Aquilo Calderón, 26 veces campeón en Ecuador, que hace un mes fue atropellado mientras se entrenaba en Guayaquil. “Fue víctima de polio y ahora quedó parapléjico. Voy a enviarle la medalla obtenida en Boston, para darle ánimo”, expresó Corral, uno de ocho ecuatorianos que corrieron en el tradicional Maratón de Boston.

Los otros son: Franklin Tenorio, Iván Gallegos Rivas, Guilmar Vivanco, Gonzalo García, José Mejía, Myriam Coro, Magdalena Giler Mendoza, y Carlota Lozada Flores.

“Myriam Coro llegó a la hora más cercana en la explosión y planea correr el próximo año en Boston en honor a las víctimas”, dijo Corral.

En declaraciones a GamaTV, la embajadora de Ecuador en Washington, Nathalie Cely Suárez, dijo que Myriam (4h10) planea regresar a Boston para el Maratón de 2014 “porque en su memoria están las personas que al final de la meta la saludaban y animaban a continuar y que ahora se encuentran heridas o fallecidas”.

“Desde el primer instante supe que ésto era un ataque terrorista”, dijo Coro al diario ‘El Comercio’ de Quito.

“La vida tiene que seguir”, expresó Pedro Rojas, quien culminó las 26.2 millas y se encontraba en la carpa de recuperación cuando ocurrió la tragedia. “No podemos permitir que estos locos, o terroristas, o lo que sean nos detengan”.

Como muchos, Rojas usó Facebook para expresar su sentir. “Fui testigo de la tragedia en Boston y es aterrador ver como unas mentes malvadas destruyen y marcan vidas y le roban el sueño deportivo y espíritu de compartir a 27,000 corredores, a la ciudad de Boston, el estado y al país”.