Roberto Meneses: Defensor de los jornaleros

Roberto Meneses: Defensor de los jornaleros
Zaira Cortés/ELDPZaira Cortés/ELDP
Foto: ELDPZaira Cortés

Nueva York — Protegido de la lluvia bajo el cobertizo de una tienda, Roberto Meneses espera paciente por algún contratista en la esquina de la calle 65 y la Avenida Roosevelt.

Acompañado de unos diez jornaleros, el trabajador por día recordó que en la década de los noventa las ofertas de empleo eran más abundantes, pese al rechazo de algunos vecinos por la gran cantidad de hombres agrupados en las esquinas del vecindario.

Meneses expresó que en 2008 la principal preocupación de los jornaleros de Woodside eran los arrestos constantes, hecho que lo motivó a organizar a sus compañeros para la defensa de sus derechos.

¿Podría narrar su experiencia al organizar a los jornaleros de Woodside?

En octubre de 2008 hicimos una pequeña protesta en la esquina de la calle 65 y la Avenida Roosevelt, a raíz del arresto de algunos compañeros. Varios jornaleros acudimos a funcionarios electos para demandar un freno al acoso policial. Al no obtener respuesta, decidimos defendernos a nosotros mismos y creamos Jornaleros Unidos de Woodside. Me nombraron presidente del grupo y en abril de 2008 organizamos una gran protesta a lo largo de la Avenida Roosevelt, que puso en la mesa de discusión los problemas que enfrentábamos.

¿Cuál fue su principal desafío en esta lucha?

Consultar con el grupo la decisión de mantener nuestra autonomía. A diferencia de lo que se cree, los jornaleros somos capaces de organizarnos por nuestra cuenta, sin la ayuda de un universitario o una organización de base. No tenemos horarios de oficina, trabajamos por nosotros mismos las 24 horas. No tenemos ayuda económica, nos financiamos con “vaquitas” (colectas), cada uno aporta lo que puede. No queríamos tener la representación de personas que no conocen nuestros problemas, que no han estado en una esquina esperando por trabajo pese al frío o la lluvia. Creemos firmemente en nuestra defensa sin intermediarios.

¿Qué ha tenido que sacrificar para defender a sus compañeros es estas dos décadas?

Soy jornalero desde 1993 y hace muchos años que no veo a mi familia. Estar lejos de mi esposa y de mis hijos es el precio más alto. En la parada hay decenas de profesionales, todos vinieron buscando el sueño americano, pero la realidad es que cada vez existen menos oportunidades. Cada jornalero tiene una historia de sacrificios que contar, pero preferimos hablar de nuestros logros. Conseguimos la aceptación de los residentes y el respeto de la Policía, eso demuestra que la unidad genera cambios. Podemos no tener nada en los bolsillos, pero nuestros ideales y valores nos hacen millonarios, y en este sentido, muchos millonarios son pobres.