Las ‘tramposerías’ del chavismo para ganar comicios

Las ‘tramposerías’ del chavismo para ganar comicios
Nicolás Maduro durante una ceremonia militar el día de su posesión.
Foto: ap

CARACAS — Nicolás Maduro ejerce hoy como el primer presidente “chavista y obrero” de Venezuela tras derrotar a Henrique Capriles por 210,000, en unos resultados que son “irrevocables” para el CNE pese a las irregularidades denunciadas por la oposición.

Irregularidades demostradas ante el sistema de votación más complejo del mundo (captahuellas, terminales de votación, centros de totalización, ordenadores portátiles, módems, satélites), que no pudieron evitar que 535 máquinas resultaran dañadas, 200,000 votantes afectados.

En esta crónica se desvelan distintas “tramposerías” (así las define Capriles) gracias a las cuales el inmenso aparato electoral del oficialismo pudo derrotar a la oposición. Sin ellas, el líder opositor sería hoy el nuevo presidente de Venezuela:

1) Operación Remate: gracias a este operativo estrella del PSUV, Chávez obtuvo en 2012 un millón de votos, con los que se pudo distanciar de Capriles. El 14 de abril, la oposición calcula que le reportó a Maduro 600,000 votos. La Operación Remate contiene varias ilegalidades: uso indiscriminado de fondos públicos (decenas de millones de dólares para pagar la campaña previa de llamadas, el uso de miles de vehículos para buscar y trasladar a los votantes de las listas del gobierno), uso de información confidencial procedente de los colegios electorales y del CNE, que se cruza con las listas del PSUV para averiguar quién no ha votado a las dos de la tarde y distintos niveles de presión y coacción para los votantes apuntados a esas listas de misiones sociales. Un detalle que se multiplica por mil: en Los Chaguaramos recogieron a varias decenas de drogadictos y los llevaron a votar. Los varios miles de personas que viven en los refugios de Caracas también fueron trasladados hasta las urnas.

2) Voto asistido: La gran novedad del 14 de abril. Tanto que Carmen R., adjudicataria de una vivienda social en Ciudad Caribia (ciudad modelo socialista), no sabía cómo taparse para votar tranquila a Capriles sin que el tipo uniformado de rojo, que no se despegaba de ella, no pudiera ver su “traición”. Nueve ongs han reportado que 143 colegios, con 350,000 personas, sufrieron el acoso durante el ejercicio de voto. Una cifra que la oposición eleva por encima del millón. Los sufragantes eran acompañados por funcionarios, incluso en San Gerónimo de Guayabal fue el presidente de la mesa quién votó por electores, según las denuncias de la Red de Observación Electoral. El voto asistido sólo está previsto para ancianos o minusválidos. Esta ong también detectó la eliminación de parabanes, que afectaron a 30,000 electores. Junto a estos coacciones sibilinas, también se reprodujeron las habituales en forma de violencia. Motorizados chavistas amenazando durante todo el día y también llegado el recuento: testigos opositores fueron retirados a la fuerza en 283 colegios electorales (722.983 votantes).

3) Inconsistencias numéricas: En la lejanísima Sierra del Perijá se obró un milagro electoral: de 717 electores censados, votaron 692, una participación sorprendente: 96,51%. Y todo ellos, los 692, lo hicieron por Maduro. Parecido esquema sucedió en Beroes: Maduro ganó con 73 votos de los 85 posibles. Sumamente extraño, sobre todo al comprobar que en las elecciones del 7 de octubre, Chávez sólo obtuvo 7 papeletas. Según Capriles, hay 1,176 centros donde Maduro ganó a Chávez. Gran parte en los centros de votación de nueva creación, con 1 ó 2 mesas, relacionados en parte con la Gran Misión Vivienda.