Las otras víctimas del bombazo

Los que odian a los que no entienden no esperaron la captura del supuesto segundo terrorista para ensanchar su venenosa lengua contra los indocumentados.

El hermano menor de quien ya se lo llevó la violencia que él engendró contra otros, no había sido capturado cuando ya se ataba el fatídico acto de estos dos ciudadanos estadounidenses al proyecto senatorial que dizque reformará el estatus de entre 11 y 12 millones.

Las muertes de los tres inocentes fueron instantáneas al final del maratón más antiguo de la nación. Los heridos que ahora suman a más de 200 han recibido tratamiento médico. El policía que fue asesinado por los dos malvados ya fue sepultado.

Pero, nada peor para los xenófobos que desperdiciar una oportunidad para atar a los indocumentados a tan vil acto. Una cosa son los bocones gringos en la radio y tele que propagan su veneno. Esos infelices que convenientemente olvidan de donde provienen sus ancestros y mucho menos que seguro que entraron a USA sin documentos. Pero los que me hierve la sangre son los miembros del congreso estadounidense que se pronunciaron acerca de lo que la pandilla de 8 senadores ha puesto sobre la mesa nacional.

Los dementes con títulos en Washington y los extremistas de la derecha republicana, continuarán con sus ataques irracionales de proteger a la nación de los ‘peligrosos’ extranjeros indocumentados.

El objetivo de los terroristas de Boston de hacerle daño a inocentes, lo vio el mundo entero. Lo que se ventila contra los indocumentados es el blanco de los que odian de otra manera, pero que son tan dañinos como los de los bombazos.

Los antiinmigrantes con poder legislativo usarán la pólvora de odio. Sus lenguas serán la mecha que encienda la furia que está siempre dispuesta a dejar que sus bombazos racistas maten el sueño de aquellos que siguen marginados.

Bajofuego@eldiariony.com