El sable más hermoso

El sable más hermoso
Alejandra Benítez
Foto: AP

Caracas — “La ropa puede ocultar cualquier cosa. En cambio, cuando estás desnuda eres tú”.

Así de atrevida es Alejandra Benítez, de 32 años, la nueva ministra de Deportes de la Revolución Bolivariana, gloria de la esgrima criolla. Tres veces olímpica en la modalidad de sable, la esgrimista y también modelo, odontóloga de profesión, se ha convertido en la gran sorpresa de un gabinete continuista plagado de políticos radicales y polémicos. Una buena cuota de audacia en medio de una ola religiosa provocada por el oficialismo tras la muerte de Chávez en marzo.

Sólo con el casco y con su espada, y con la frase que abre esta crónica, posó la esgrimista para la revista Dominical. Unas fotos de las que luego se arrepintió: “Causó un revuelo que nunca me esperé, quizás si lo hubiese sabido no lo habría hecho”. Benítez, militante del PSUV, ejercía desde 2010 como diputada suplente por Caracas en la Asamblea Nacional.

“Me siento como cuando llevas al país en los hombros en una competencia. Tengo un compromiso grande, en conjunto con todos esos colectivos del deporte que querían un atleta al frente del Ministerio”, confesó tras juramentar su cargo.

Benítez es originaria de Antímano, el barrio popular más chavista de Caracas, que en cada elección supera el 70% de los votos a favor de la Revolución.