Abogan por ventajas de la reforma

Abogan por ventajas de la reforma
El senador republicano por Carolina del Sur Lindsey Graham catalogó de insostenible el modelo migratorio actual.
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Washington/EFE — Los senadores republicanos Lindsey Graham y John McCain, miembros del grupo que ha lanzado la propuesta de reforma migratoria, defendieron ayer ante empresarios de EE.UU las ventajas económicas de la reforma migratoria y reiteraron el carácter “insostenible” del modelo actual.

Graham aseguró que Estados Unidos “quedaría atrapado en una trampa económica” si no se aprueba la reforma migratoria, al citar los crecientes costos asociados a los programas de seguridad social Medicare y Medicaid y el progresivo envejecimiento de la población.

El senador insistió en que Estados Unidos debe seguir siendo un foco de atracción para los inmigrantes con talento, y calificó de “urgente” la necesidad de dar luz verde a esta reforma migratoria.

“Nuestras empresas necesitan a estos trabajadores para mantenernos como potencia económica”, indicó en una conferencia organizada en la Cámara de Comercio de EE.UU.

Tanto Graham como McCain forman parte del grupo bipartidista de los ocho senadores que han preparado este proyecto de reforma, y que cuenta con el respaldo del presidente estadounidense Barack Obama.

Obama ha hecho de la reforma migratoria una de las prioridades para su segundo mandato.

Asimismo, Graham aprovechó la ocasión para ponderar también la dimensión política de la reforma.

Valoró, en este sentido, el cambio de postura observado dentro del partido republicano respecto a la cuestión migratoria, y achacó las malas propuestas en este sentido del candidato republicano a la presidencia Mitt Romney, como uno de los motivos de la derrota electoral el pasado año.

“No olvidemos que en 2008 obtuvimos el 44 por ciento del voto hispano y el año pasado fue del 27 %. Recordemos que la propuesta de nuestro candidato fue la autodeportación”, afirmó con ironía el senador por Carolina del Sur.

Por su parte, McCain, senador por Arizona, insistió en que la cifra de 11 millones de inmigrantes indocumentados que viven en Estados Unidos es “insostenible” y señaló que la propuesta es “justa, racional y práctica.”

Entre otros elementos, incluye un plazo de 10 años para la legalización de los indocumentados, 3,000 millones de dólares para la seguridad fronteriza y sanciones a empresas que a sabiendas contraten a personas “sin papeles.”

Esta propuesta bipartidista comenzará a debatirse el próximo mes de mayo en el Senado, antes de pasar a la Cámara de Representantes, donde se espera que enfrente más obstáculos de algunos de los miembros más conservadores del partido republicano.