Más sensible al confiscar autos

Ciudad en Illinois 'protegerá a todos', incluidas personas indocumentadas
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CHICAGO, Illinois (EFE).— La policía de Berwyn, Illinois, será más sensible ante los problemas de su elevada población de inmigrantes latinos, en especial en el control de los indocumentados que conducen sin licencia, informó la Policía de esa localidad.

Una orden firmada por el jefe de policía, James D. Ritz, establece que sus oficiales deben usar la discreción antes de ordenar “el remolque, incautación y decomiso de un vehículo operado por un conductor sin licencia, a menos que el vehículo carezca de permisos”.

Asimismo se permitirá que el conductor llame a un familiar o amigo con licencia válida para hacerse cargo del vehículo y evitar el decomiso. De esta manera se hace menos estricta una ordenanza de 2007 que permitía al municipio multar con 500 dólares al conductor sin licencia, quien además debía pagar gastos de remolque y almacenaje para recuperar el auto. “Era imposible que nuestra gente pudiera pagar 1,000 dólares y, además, estaba el maltrato que recibían de la policía y de la empresa remolcadora”, dijo el activista Arturo González, de la organización comunitaria Interfaith Leadership Project.

Berwyn—ciudad vecina a Chicago— tiene 56,700 habitantes, 60% de los cuales son latinos.

Los vecinos, organizados por la representante estatal Lisa Hernández y activistas proinmigrantes, negociaron durante meses con el alcalde Robert Lovero y la policía y “finalmente logramos que nos escucharan y entendieran el daño que nos causaban”, señaló González. El resultado fue un compromiso para que la Municipalidad pueda “proteger mejor la seguridad de toda la comunidad” y al mismo tiempo reconocer “la contribución que hacen las familias inmigrantes que viven y trabajan en Berwyn”, agregó.

El comandante Michael Cimaglia, que participó en las negociaciones, dijo que la policía “no condona la violación de la ley” por parte de quienes conducen sin licencia, “pero hemos modificado las disposiciones para aliviar el efecto de la ordenanza”.

El acuerdo incluye además la obligación de que los 200 empleados del Departamento de Policía asistan a tres horas de talleres sobre “sensibilidad étnica” para comprender mejor los problemas que enfrentan los indocumentados.

González dijo que esta nueva política de Berwyn debería servir de modelo para otras ciudades del área de Chicago que tienen elevada población inmigrante y enfrentan el mismo problema de conductores sin licencia.

Entre ellas mencionó Aurora, Blue Island y Calumet City, donde rigen multas severas y decomisos de vehículos.

Illinois aprobó este año una ley que otorgará licencias de conducir temporales a unos 250,000 indocumentados a partir de octubre.