Con el destino en sus manos

Knicks han desperdiciado dos ocasiones para amarrar la serie frente a Celtics

Con el destino en sus manos
J.R. Smith (8) de los Knicks intenta despojar del balón a Paul Pierce (34) de los Celtics de Boston en el quinto juego de la serie.
Foto: AP

Nueva York — Que no cunda el pánico, los Knicks aún controlan su destino.

Ese es el mensaje que los Knicks quieren resaltar ahora que viajan a Boston para enfrentarse hoy a los Celtics luego de perder en casa un doloroso quinto partido de primera ronda de playoffs, desperdiciando la posibilidad de cerrar esta serie.

“Nosotros pensamos que nuestro destino yace en nuestras propias manos”, dijo el entrenador Mike Woodson. “Nadie dijo que iba a ser fácil, pero aún queda mucho basquetbol por delante”.

Con la derrota del miércoles, la serie de primera ronda se puso 3-2 aún a favor de Nueva York. Pero ahora no se ve ni siquiera la sombra del equipo que dominó los primeros tres partidos del duelo al mejor de siete.

Luego de lucir en esas primeras victorias, que hacían a muchos pensar que Carmelo Anthony y compañía barrerían a sus archirrivales, la ofensiva de los Knicks se ha quedado corta en los dos últimos encuentros.

La noche del miércoles encestaron menos del 40 por ciento de sus disparos de campo (32 canastas en 81 intentos) y su arma letal toda la temporada, los tiros de tres puntos, fueron nulificados ya que apenas conectaron cinco de 22 intentos.

“Estamos fallando tiros que antes lográbamos de manera fácil. Es obvio que ahora todos los equipos saldrán a dificultarnos esos disparos pero aún así hemos podido encestar algunos”, dijo el base Raymond Felton.

Aunque el mantra entre los pupilos de Woodson es asegurar que ellos controlan su destino, el momento anímico de la serie está cambiando de bando luego de las dos victorias consecutivas de los Celtics, incluyendo la que consiguieron el miércoles en su visita al Madison Square Garden.

“Nos han pegado dos veces, incluyendo una en nuestra casa. Tuvimos dos oportunidades de cerrar la serie, pero ellos también han hecho su juego. Es hora de que vayamos a Boston y cerremos esta serie. Esa es nuestra mentalidad en este momento”, aseguró Carmelo Anthony.

Quizás sea cierto que los Knicks aún controlen su destino. Pero Boston ya es otro luego de hilvanar dos victorias claves, defendiendo su legado como animal herido.

“Luego de ir abajo tres juegos a cero, comenzamos a jugar como si cada partido fuera el juego siete de la serie. Todos quieren ganar ese séptimo juego y es por eso que hemos peleado y hemos prevalecido”, dijo Doc Rivers, entrenador de los Celtics.