Menéndez sigue defiéndose

WASHINGTON/AP — La sombra de un escándalo ético sigue al senador Robert Menéndez en Washington, incluso mientras el demócrata cubano-estadounidense desempeña destacados papeles en algunos de los debates más importantes en el Congreso.

Menéndez encabeza la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado en una época en que van en aumento las tensiones con Siria, Corea del Norte e Irán. En el plano interno, el legislador está en el epicentro de la batalla en el Capitolio por una reforma a las leyes que regulan la inmigración.

Mientras tanto, continúa la investigación de la Comisión de Etica del Senado sobre la conducta de Menéndez, con muchas de las mismas interrogantes sobre políticas, dinero e influencia que han acosado a algunos congresistas a lo largo de la historia: ¿Cuándo el ayudar a un partidario se convierte en un quid pro quo?

El asunto central es la relación de Menéndez con el doctor Salomon Melgen, un oftalmólogo de Florida investigado por el FBI.

Los dos hombres tienen lazos antiguos y profundos, y su relación muestra similitudes con escándalos previos en el Congreso, dicen expertos.

Menéndez ha reconocido que acciones suyas o de su oficina han parecido beneficiar a Melgen en algunos momentos. Pero insiste en que no ha hecho nada malo.