Viajes de disidentes dañan a los Castro

Por más de medio siglo el gobierno de Cuba ha podido reprimir brutalmente al pueblo sin antagonizar la opinión pública internacional. A la hora de proyectar su imagen en el exterior Cuba siempre ha tenido cuidado.

Raúl decidió darles permiso de salida de la isla a los cubanos, incluyendo a los disidentes. Pensó que el mundo vería esto como un gesto de moderación. El resultado ha sido una enorme pesadilla para el régimen de los Castro.

El mundo no ha visto una sociedad más abierta. En vez ha oído y visto de primera mano cómo el gobierno reprime a los disidentes y al pueblo.

La blogera Yoani Sánchez; miembros de las Damas de Blanco como Berta Soler y Belkis Cantillo; Rosa María Payá, hija de Oswaldo Payá, quien muriera en un accidente automovilístico en circunstancias muy oscuras; y Antonio Rodiles, quien modera un programa de televisión en Cuba en el cual discuten los problemas de la isla, todos han viajado y tenido un enorme impacto.

No todos ellos piensan igual. Sánchez levantó ronchas cuando dijo que pensaba que levantar el embargo debía ser negociado. Berta Soler dijo lo contrario. A pesar de las diferencias ninguno de los disidentes criticó a otro por discrepar.

El viaje de este grupo ha fortalecido la condena a los abusos que el régimen de Cuba comete a diario en contra del pueblo y más aún contra los que osan alzar la voz.

Payá fue al Foro de los Derechos Humanos y la Democracia de las Naciones Unidas ubicado en Ginebra, Suiza. Allí pidió que investigaran internacionalmente el incidente en el cual murieron su padre y Harold Cepero, otro disidente. También habló con representantes del gobierno de España y del Parlamento Europeo. En Estados Unidos se reunió con funcionarios públicos, miembros del Congreso y con juntas editoriales de varios diarios importantes de país.

Sánchez, la primera en viajar tuvo rechazo de parte de bribones pagados por la Embajada de Cuba en Brasil, que impidieron la presentación de una película prohibida en Cuba. Pero a medida que su viaje de 80 días continuaba, crecían los que iban a sus presentaciones para oírla, hacerle preguntas y hasta para tocarla en admiración. Algunos la han criticado. Pero para muchos ello le dio fuerza a los que todavía quieren ver una Cuba sin los Castro.

Los exiliados más viejos, aquellos que llevan 40 o 50 años fuera de Cuba han mantenido el sueño. Sánchez prendió la llama de nuevo en los más jóvenes, en los recién llegados. Lo mismo ha hecho Soler, Payá y Rodiles. Cuba de nuevo está presente en todo momento.

Soler quiere que Estados Unidos y el mundo sigan presionando al gobierno cubano hasta que permitan una verdadera democracia, elecciones multi-partidistas y libertad de expresión. Cantillo, una de las Damas de Blanco que fue a Bruselas a recibir el premio Sajarov de Libertad de Pensamiento, regresó a Cuba solo para recibir una nueva golpiza a manos de los bribones al mando del gobierno. Su crimen fue el salir a caminar pacíficamente después de una misa dominical en Palma Soriano reclamando la libertad de los presos políticos.

Rodiles, como todos ellos, ha sido recibido por clases repletas de alumnos y personas que quieren oír su visión de los que es vivir en Cuba hoy.

No hay encuestas para medir el impacto de la visita de estos disidentes. Pero si Ud. está en el exilio o vive en el sur de la Florida la visita de estos valientes cubanos lo ha impactado. Sabemos más de la lucha de los disidentes en Cuba y buscamos nuevas maneras de ayudarlos.

El gobierno de Cuba nunca pudo imaginarse lo que ha significado el viaje de estas personas o nunca lo hubiera permitido.

Guimar123@gmail.com