FARC admite muerte de un comandante

Bogotá/Notimex — Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) admitieron ayer la muerte del jefe de esa organización rebelde en el suroeste del país, Carlos Patiño, alias “Caliche”, en combates con el Ejército la semana anterior.

El grupo señaló en un comunicado, divulgado en su página web, que el comandante de la Columna Móvil “Jacobo Arenas” falleció “como vivió: combatiendo en la primera línea hasta las últimas consecuencias, por una nueva Colombia”.

El jefe rebelde murió hace una semana junto a otros seis guerrilleros en desarrollo de combates con la Fuerza de Tarea Pegaso del Ejército, en una zona montañosa del departamento sureño de Nariño, cerca a la frontera con Ecuador.

La inteligencia militar informó entonces que la ubicación de “Caliche” se logró tras la salida desde Colombia hacia Cuba de Pablo Catatumbo, para unirse al equipo que negocia con el gobierno del presidente Juan Manuel Santos en la isla.

A Patiño se le consideraba la mano derecha de Catatumbo, uno de los líderes de las FARC que participa en los diálogos de paz con el gobierno de Santos para poner fin a cinco décadas de confrontación militar interna en Colombia.

Las FARC recordaron que Patiño se vinculó a las filas de esa organización desde temprana edad y escaló posiciones hasta convertirse en comandante de las unidades de guardia del secretariado (cúpula).

De otro lado, negaron que promuevan el “exterminio” de indígenas en este país y llamaron a los nativos a entablar un diálogo para humanizar la guerra en sus zonas.

En un mensaje a los pueblos aborígenes del departamento suroccidental del Cauca, las FARC recordaron que desde su nacimiento, hace cinco décadas, esa organización insurgente “ha estado comprometida con la lucha indígena por la tierra”.

Explicaron que por eso rechazan “la calumniosa, pérfida y provocadora sindicación de estar desarrollado un plan sistemático de exterminio físico y cultural del movimiento indígena colombiano”.