Las trampas de supuestos ‘negocios’

A diario recibimos un verdadero bombardeo de ofertas de inversiones de todo tipo, ya sea por teléfono, por Internet y por correo. Todos quieren nuestro dinero, y no es mala idea de nuestra parte ponerlo a trabajar en buenas inversiones… pero hay que andar con cuatro ojos antes de tomar cualquier decisión.

Desgraciadamente, numerosos de los proyectos que nos proponen no son sólidos o, lo peor, han sido inventados para engañarnos. Por eso es crucial conocer quién es la persona con la que estás tratando y si realmente representa a una compañía reconocida. Averígualo en la base de datos del Depósito Central de Registro o CRD, donde aparecen la mayoría de los corredores licenciados en tu estado, los consejeros de inversiones, las firmas de consejería y sus representantes.

Puedes llegar a esa entidad a través del Departamento de Banca y Finanzas de tu estado, y también puedes informarte en nasd.com, el sitio de la Asociación Nacional de Agentes de Valores, una de las organizaciones más respetables de profesionales bursátiles en Estados Unidos. Si el representante, agente o corredor no está debidamente licenciado con el estado y con estas agencias, evita hacer negocios con él.

Hay empresas pequeñas legítimas, pero a las que no les gusta dar mucha información o sobre las que no existen muchos datos. De todos modos, nunca te asocies con ninguna compañía ni tipo de inversión sin conocerlo bien. Si quieres averiguar sobre la empresa en sí misma, pregunta si se cotiza en la bolsa, en qué mercados está, cuál es su símbolo o ticket y si está registrada con la SEC o Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos.