Después de la tormenta llega la esperanza

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Después de la tormenta llega la esperanza
La misión de las cooperativas es crear fuentes de empleo para la gran cantidad de damnificados.
Foto: EDLPFotos: CRISTINA LOBOGUERRERO

NUEVA YORK — Seis meses después del huracán Sandy, residentes afectados del área de Far Rockaway, ven una luz de esperanza laboral a través de un programa de cooperativas.

La iniciativa del programa nació de miembros del grupo Occupy Sandy, ante la necesidad de crear fuentes de empleo para la gran cantidad de damnificados, residentes que quedaron sin trabajo luego de la tragedia natural -ocurrida el pasado 29 de octubre- que afectó varias zonas de Nueva York.

Diego Ibáñez, miembro organizador del grupo Occupy Sandy, destacó que el programa les da a las familias, una buena oportunidad de aprender a crear su propio negocio. “Tendrán la habilidad de manejarlo y generar empleos para otros residentes de su propia comunidad”, añadió.

“Estamos muy entusiasmados y esperanzados, porque existen grandes necesidades de empleo en nuestra comunidad latina, ya que muchos trabajadores en el área de servicio quedaron sin trabajo”, destacó Lorena Castillo, participante de uno de los grupos del programa de cooperativas.

Castillo, originaria de Guatemala, vive en Far Rockaway desde hace 24 años y sueña con su propia panadería. “A los cinco que estamos en el grupo, no solo nos gusta la profesión, sino la idea de ser propietarios de nuestro negocio. A esto se le agrega que en esta área no existe ninguna panadería”.

Junto a Castillo, del programa participan otras 40 personas -en su mayoría centroamericanos- que desde hace cinco semanas reciben capacitación hasta completar las 12, en los rubros de construcción, carpintería, restaurante, lavandería y entretenimiento, que se requieren para finalizar el entrenamiento.

La capacitación está siendo dictada -en las instalaciones de la iglesia Pentecostal Dios de la Profecía- por expertos de Working World, una organización que se especializa en la incubación (preparación) de empresas de propiedad colectiva.

Los fondos para iniciar los negocios provienen de dinero conseguido a través de subvenciones, según explicó Ibáñez. “Una vez los negocios empiecen a dar rentabilidad, ese dinero se va a ir devolviendo para ser reinvertido en otras cooperativas”.

Para el pastor Juan Carlos Ruiz, de la iglesia San Jacobo -de Sunset Park- y miembro de Occupy Sandy, lo esencial del programa de cooperativas es que “más que responder a las necesidades inmediatas de la comunidad se les está ayudando a largo plazo”.

La meta del grupo Occupy Sandy, es que en cinco años se hayan construido varias cooperativas que estén controladas por la comunidad. “La comunidad debe ser dueña de los negocios que funcionan en su área y no controlada por gente que vive en otras partes de la ciudad”, recalcó Ibáñez.