Atletas de la vida

Exconvictos e indigentes corren en ruta de vuelta a la sociedad en esta ciudad
Atletas de la vida
El puertorriqueño Rafael Meléndez en uno de sus trotes en Brooklyn.
Foto: EDLP / Humberto Arellano

NUEVA YORK — Un paso tras otro, Rafael Meléndez se aleja del camino que lo llevó a pasar 40 años en prisión y toma una nueva ruta cuya destinación promete regresarlo a la sociedad.

Ha sido, literalmente, una carrera de muchas millas que han construido en este hombre de 65 años, la dedicación y el anhelo de corregir sus errores, demostrar que se ha reformado y vivir tranquilamente entre las personas de su comunidad, con el apoyo de la organización ‘Back on My Feet’.

“Cuando me enteré del programa de ‘Back on My Feet’ supe que era lo que yo necesitaba porque me iba a conectar con la comunidad y yo iba a tener la oportunidad de demostrar quien en verdad soy yo y cuáles son mis propósitos”, dijo Meléndez.

Back on My Feet (De pie nuevamente) es una organización sin fines de lucro que desde hace poco más de un año ayuda a exconvictos e indigentes a reintegrarse a la sociedad a través de la rutina del ejercicio.

“En nuestro primer año de operar en Nueva York hemos ayudado a 36 participantes del programa a obtener un empleo y a encontrar una casa, a 29”, detalló Anne Mahlum, fundadora y directora ejecutiva de la organización.

Uno de esos beneficiados ha sido Meléndez quien vivió el infierno de la adicción a la heroína por la que llegó a robar y matar, delitos por los que pasó cuatro décadas encarcelado. Al salir de prisión se encontró con un mundo que no aguardó por él pero que pronto pondría a sus pies una nueva oportunidad.

Aunque no fue fácil.

“El programa empezó corriendo y yo apenas podía correr”, recordó. “Correr me ayudó inmensamente porque a medida que me fui esforzando el cuerpo se fue llenando de energía, se puso más duro. Y pronto llegó el punto en que sentí que necesitaba un trabajo y me puse a buscar un trabajo”.

De acuerdo al portal web de esta organización, la misión de este programa es enseñarle a sus participantes que la vida y sus obstáculos deben tomarse un paso a la vez, tal y como se corre.

Meléndez explicó que tres veces por semana los participantes pegan carreras que varían en distancia y locación. Los integrantes del programa que cumplan con el 90 por ciento de asistencia en estas sesiones de ejercicio pasan a la fase en la que se les ayuda a planificar una vida independiente y a obtener capacitación laboral.

“He estado en sitios que yo nunca pensé que yo fuera a estar gracias a este programa. Gracias a ellos empezaron a salir oportunidades, a abrirse puertas. Hace casi dos meses que estoy en mi apartamento. Tengo mi trabajo con una compañía y además un ‘training’ rehabilitando muebles antiguos de madera y metal. Y todo eso me lo ha conectado Back on My Feet”, indicó.

El apoyo de la organización, así como las millas que ha recorrido desde su liberación, han llevado a Meléndez a un lugar lejano de aquel que fue en su juventud.

“El ejercicio me dio otra vida”, dijo.