Poblado mexicano festeja llegada de los soldados

Poblado mexicano festeja llegada de los soldados
Militares ingresan al poblado de Tierra Caliente en Michoacán para tomar el control ya que el crimen organizado mantiene amenazada a esta población.
Foto: EFE

LA RUANA, México/AP — Habitantes de un poblado del occidente de México que sufrieron durante meses el asedio de un cártel del narcotráfico festejaron la llegada de cientos de soldados mexicanos.

La gente en La Ruana, en el estado de Michoacán, se formó a los lados de la avenida principal para recibir con aplausos y vítores a más de una decena de camiones de transporte militar y hombres fuertemente armados.

Los llamados Caballeros Templarios —que le declararon la guerra al poblado después que los habitantes formaron escuadrones de autodefensa y sacaron al cártel del pueblo— habían bloqueado el suministro de provisiones a La Ruana.

El cártel domina gran parte del estado, extorsionando no sólo a empresarios y dueños de tiendas, sino incluso a trabajadores de salarios bajos.

En febrero, la población formó escuadrones de autodefensa, pero atrajeron la ira de la organización delictiva. Hombres armados atacaron el poblado en convoyes, por lo que sus residentes se vieron obligados a construir barricadas de piedra y crear puestos de guardia.

Todo tipo de suministros, como gasolina, leche y gas para cocinar comenzaron a escasear luego que sicarios amenazaron con quemar los camiones que trajeran esos productos.

Luego que entraron, los soldados erigieron retenes en las carreteras que conducen a La Ruana y una base de operaciones en la ciudad.

“¡Se ha ganado esta guerra!” dijo Hipólito Mora, líder del movimiento de autodefensa ante cientos de pobladores reunidos a lo largo de la carretera principal, entre ellos decenas de miembros de las patrullas de autodefensa, que vestían camisetas blancas y portaban escopetas.

Mora dijo que el poblado aceptó detener sus patrullajes vecinales y permitir que el ejército se haga cargo de la seguridad en La Ruana, pero aclaró que la comunidad se quedará con sus armas y que reanudará los patrullajes si el ejército se va.