Que el Congreso no abandone a los pobres

La mayoría de políticos de Nueva York parecen no estar al tanto de lo que sucede en Washington, y esto podría resultar catastrófico para las miles de familias que estos representan.

Ayer, el senado de Estados Unidos aprobó los recortes de $4 billones al programa de SNAP, o mejor conocido como Cupones de Alimentos. Estos significa que millones de familias necesitadas van a perder entre $90 a $130 en asistencia por mes.

Millones de neoyorquinos estarán en riesgo de irse a la cama sin comer debido a estos recortes. También miles de jóvenes serán afectados al no tener acceso a comidas gratuitas en las escuelas.

Lo que fue un duro golpe en el senado de mayoría demócrata, se espera que sea devastador en la cámara baja, donde la mayoría son republicanos. Si se realicen varias enmiendas en la Cámara de Representantes, los recortes aumentarán entre 4 a 20.5 mil millones en los próximos 10 años.

Ahora mismo la lucha no es para detener los recortes, sino para limitar el desastre de convertir una situación mala a una peor.

La pelea en el Congreso es de perder una a dos comidas diarias a no tener nada que comer.

Que el Congreso prefiera dejar a las personas vulnerables con hambre en lugar de famélicos dice mucho de las prioridades de esta nación. Y es motivo de una respuesta de cinco alarmas, teniendo en cuenta que los estados y las ciudades tendrán que luchar por maneras de alimentar a los pobres.

Nuestros representantes electos deben alzar la voz, y al mismo tiempo, deben identificar un plan B para la actitud vergonzosa del Congreso hacia los pobres.