Hispanos en Oklahoma sufren la angustia del tornado

Muchos de ellos ayudaron en las labores de rescate
Hispanos en Oklahoma sufren la angustia del tornado
Puros escombros tras paso de tornado en Oklahoma. Foto EFE

Washington.— Los más de 5,000 hispanos que residen en el área de Moore vivieron momentos angustiantes bajo el tornado que arrasó ese suburbio de Oklahoma City, y participaron en los esfuerzos de socorro a los damnificados, dijeron fuentes locales.

La gobernadora de Oklahoma, Mary Fallin, dijo en una conferencia de prensa que el acceso a la zona es difícil por la gran cantidad de escombros esparcidos por el tornado en una franja de más de 18 millas (casi 30 kilómetros) de largo y dos y media (cuatro kilómetros) de ancho.

Las autoridades han confirmado que al menos 24 personas murieron como consecuencia del tornado, y los hospitales han atendido a al menos 237 heridos, dijo Fallin, aunque continúan las labores de búsqueda y socorro y la cifra de víctimas podría aumentar.

“Toda la ciudad parece un basurero”, dijo Glenn Lewis, el alcalde de Moore, a la cadena de televisión NBC. “Parece que hemos perdido nuestro hospital. Pasé por ahí hace poco y está destruido”.

“Hay una gran cantidad de hispanos que viven en Moore”, dijo en conversación telefónica Carlos Ortiz, editor del diario El Nacional de Oklahoma.

“Muchos de ellos son ‘profesionales’ de situaciones como ésta y superaron la devastación de 1999” cuando otro tornado dejó cuarenta personas muertas, cientos de heridos y extensos daños.

“Esos hispanos han sido artífices importantes de la recuperación de Oklahoma City”, añadió Ortiz, quien dijo que la Iglesia Bautista de Capitol Hill, en la Avenida 37 de Moore, es el sitio donde se reciben los suministros y medicamentos para la comunidad.

El tornado del lunes “tuvo un impacto fuerte para toda la comunidad”, informó por su parte David Castillo, el presidente de la Cámara de Comercio Hispana del Gran Oklahoma City.

“La gerente de nuestra oficina, Hanna Herrera, y su familia perdieron su casa”, indicó. “Gracias a Dios, ellos están todos bien, pero esto ha tenido un impacto muy personal, muy cercano a todos nosotros”, dijo.

Castillo aseguró que debido a la interrupción del servicio eléctrico y los problemas de comunicaciones, todavía no tiene un panorama más amplio de los daños que hayan sufrido los comercios e industrias de los 400 miembros de la Cámara.

“Recibí una llamada, sí, de la Tienda Morelos, un comercio de venta de comidas”, añadió. “Ellos no tuvieron daños mayores, pero siguen sin electricidad”.

La Cámara, dijo Castillo, “tiene todas sus líneas abiertas para movilizar la ayuda hacia la Cruz Roja que está realizando una gran labor en toda el área”.

“Fue una situación angustiante, especialmente porque el tornado golpeó a la hora que los niños salían de las escuelas”, dijo en conversación telefónica Patricia de Moraes, coordinadora de la Agencia Latina de Desarrollo Comunitario.

De Moraes vive en Moore pero su casa salió indemne tras el paso del tornado.

“En casa seguimos sin electricidad y ha sido un poco difícil apreciar toda la situación dado que no tenemos televisión y se agotaron las baterías de los teléfonos celulares”, añadió De Moraes cuya oficina está a unos 20 minutos de la zona de desastre.

Irma Esqueda, otra empleada de la agencia, señaló que “éste fue el segundo tornado más fuerte que se haya registrado y destruyó casas, escuelas y un centro comercial”.

“Esta mañana están apostados soldados de la Guardia Nacional de Oklahoma y no se puede ingresar a la zona”, añadió. “Lo que nos han pedido es que llevemos agua, comidas enlatadas, pañales al Ejército de Salvación”.

“Hay muchísima gente sin casa”, añadió Esqueda.

En el estado de Oklahoma viven casi 300,000 hispanos, aproximadamente el 8 % de la población del Estado y casi el 75 % de ellos es de origen mexicano.

Los grupos de latinos más numerosos se encuentran en Oklahoma City, Tulsa, Lawton, Guymon y Altus. En algunas áreas del oeste del estado los hispanos son más del 25 por ciento de la población.