Primero tornado, luego lluvias

Fuertes lluvias retrasan labores de limpieza en Moore; empiezan los funerales
Primero tornado, luego lluvias
Mark Hamm, concejal de la Ciudad de Moore y agente del Sheriffmira los escombros en la escuela Plaza Towers, ahora inundada tras la lluvia.
Foto: AP

MOORE, Oklahoma. — Varias tormentas barrieron el jueves la zona de Oklahoma City, retrasando las labores de limpieza en el suburbio donde un tornado mató a 24 personas y destruyó miles de casas esta semana.

El primero de los funerales, de Antonia Cancelaria, una niña de 9 años fallecida en la escuela elemental de Moore, tuvo lugar el jueves por la mañana.

Los primeros cálculos indican que el tornado causó más de 2,000 millones de dólares en daños en Moore. Varias urbanizaciones en esta población de 56,000 personas quedaron completamente destruidas. Las autoridades calcularon que más de 13,000 casas resultaron dañadas o destruidas y 3,000 personas quedaron afectadas, unas pérdidas especialmente traumáticas para una población que sufrió ya otros tres tornados desde 1998.

El tornado alcanzó dos escuelas de enseñanza elemental y destruyó totalmente una de ellas. Cancelaria fue una de siete niños que perecieron en la Escuela Elemental Plaza Towers. En total murieron 10 niños a causa de la tormenta, dos de ellos de muy corta edad.

La oficina del forense indicó que seis de los niños que fallecieron en Plaza Towers quedaron sin aire bajo una gran masa de ladrillos, acero, y otros materiales al desplomarse el edificio. Un séptimo niño que murió en el lugar, Kyle Davis, de 8 años, murió de forma fulminante al caerle un objeto pesado sobre la nuca.

Las tormentas del jueves causaron por la mañana granizo, copiosas lluvias y vientos intensos. Las autoridades emitieron avisos de inundaciones súbitas. El clima dificultó las operaciones de limpieza y recuperación que había comenzado a tomar velocidad.

Shayne Patteson fue una de esas personas, que recorrió las ruinas de su vivienda de tres dormitorios. Lo único que quedaba una zona diminuta en la que su esposa se refugió tras un colchón para proteger a sus tres hijos al pasan por su barrio el tornado con vientos de por lo menos 320 kilómetros por hora (200 millas por hora).