Trabajadores, sindicatos y empresarios a la expectativa por E-Verify

El sistema computarizado que actualmente es opcional en la mayor parte del país, le está dando problemas a más de un trabajador
Trabajadores, sindicatos y empresarios a la expectativa por E-Verify
E-Verify en la mayor parte del país es opcional. Foto Suministrada

Hace dos semanas, Martín Unzueta, del Centro Comunitario y Derechos de los Trabajadores de Chicago recibió la visita de unos 45 empleados de una empresa local a quienes los despidieron después de pedir que llenaran un nuevo formulario para “cambiar de seguro médico”.

Pero en vez de cambiar de seguro, les habían dado a llenar una forma I 9, que es la que se utiliza para los nuevos empleados, dando permiso a la empresa a chequear su estatus legal por medio del “E-Verify” o sistema de verificación federal de trabajadores. Al recibir una “no confirmación” de su estatus, los 45 fueron despedidos a pesar de que trabajaron en la empresa por muchos años.

“Hemos visto estos casos constantemente”, dijo Unzueta en una entrevista telefónica. “Hay patrones que usan el E-Verify en trabajadores que ya tienen años, aunque no están obligados a ello actualmente, cuando quieren cortar personal o para quitarles señoría. Eso pasó en este caso. Hay empresas que despiden así a gente que trabajó 15 años o que tienen señoría para tomar tres o cuatro semanas de vacaciones. Y luego les dicen que tienen que contratarlos de cero”.

E-Verify es un sistema computarizado que actualmente es opcional en la mayor parte del país, aunque obligatorio para todos o algunos empleadores en alrededor de 20 estados. El proyecto de ley de reforma migratoria que viene siendo considerado en el senado convertiría a E-Verify en una ley nacional y obligatoria aplicable a todos los empleadores del país, lo cual preocupa a activistas y defensores de los trabajadores.

Christian Ramírez, director de derechos humanos de la Alianza de San Diego, dijo que el E-Verify mandatorio dejaría aún más marginados a los indocumentados que no logren calificar para cualquier estatus temporal o camino a la ciudadanía si es que esta se aprueba en el Congreso.

“Lo que quieren obviamente es ir depurando a quienes estén en el mercado negro, irlos excluyendo y hacer más difícil la oportunidad de trabajar”, dijo Ramírez. “La pregunta es si van a irse o a permanecer más vulnerables a la explotación, es un problema muy serio que hay que valorar pero va a ser muy difícil de evitar”.

Hace unas semanas unas empleadas del Hotel Hilton en San Diego fueron despedidas cuando se les aplicó E-Verify. El hotel argumentó que se trató de una política de la nueva administración que tomó control del hotel. El sindicato de SEIU local indicó que se buscaba evitar la organización de un sindicato entre las trabajadoras.

Como E-Verify no es obligatorio en California, se han dado protestas cuando ciertos empleadores o empresas han decidido apuntarse al programa federal. Esto ocurrió contra el Hilton recientemente y también contra los Supermercados Mi Pueblo en San José, California. No fue posible contactar a portavoces de las empresas para hablar sobre el particular.

Según estudios que el propio gobierno ha realizado sobre la efectividad de las bases de datos de E-Verify, se sabe que aproximadamente un 3% de las veces, se identifica como posible no autorizado a una persona que sí tiene sus papeles en regla y en otro 3% de casos, no se identifica a personas que sí están indocumentadas, porque están usando documentos falsos.

Algunos empresarios ven E-Verify como una herramienta efectiva para garantizar que no se metan en problemas con el gobierno federal al contratar a indocumentados, sobre todo en estos últimos años, cuando las auditorías de archivos de personal (formularios I-9) y los “no match” de parte del Seguro Social han identificado a más y más indocumentados trabajando en nómina en las empresas.

Un reciente encuesta de la Asociación Nacional de restauranteros halló que un 80% de los que lo usan lo recomendarían a un colega y 66% dicen que lo usarían o lo usan voluntariamente. No obstante, dueños de pequeños negocios temen que si se implementa y no se legaliza a todos los indocumentados, van a seguir teniendo problemas.

“Yo creo que está bien si se legaliza a toda la mano de obra”, dijo el dueño de un mercado y licorería en Atwater Village, Los Ángeles. “Pero si no, es un costo para uno tener que estar lidiando con eso. No todos tenemos un departamento de recursos humanos”.