Maras catrachas declaran histórica tregua

Maras catrachas  declaran histórica tregua
Dentro de una prisión en San Pedro Sula, integrantes encapuchados informan sobre el cese a la violencia.
Foto: AP

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SAN PEDRO SULA — En una declaración histórica ante la prensa los portavoces nacionales de las dos pandillas más poderosas de Honduras, Barrio 18 y Mara Salvatrucha, ofrecieron ayer una tregua y un cese de la violencia, pidieron perdón a la sociedad y el gobierno por el daño causado y llamaron a las autoridades a abrir un diálogo para la pacificación del país a cambio de un espacio de rehabilitación y trabajo para sus miembros.

“Ofrecemos cero violencia en las calles, cero crímenes, éste es sólo un primer paso y lo vamos a demostrar con los hechos”, sostuvo un integrante de Mara Salvatrucha que dijo llamarse Marco y habló en representación de los miembros de su organización tanto en el interior de los penales como en las calles.

El pandillero añadió “nuestra tregua es con Dios, con la sociedad y con las autoridades. Pedimos perdón, le pedimos perdón a la sociedad y a las autoridades por el daño que les hemos hecho”.

Respecto de las extorsiones que su organización cobra a pequeños empresarios, transportistas y ciudadanos, el portavoz dijo que “no hablemos aún de extorsiones, vayamos paso a paso, primero cero crimen y cero violencia, y para detener la violencia que perjudica a los seres humanos empecemos a hablar de encontrar la manera de desenvolvernos”.

El portavoz de Mara Salvatrucha también explicó que se detendría el reclutamiento de nuevos miembros para su organización. “No vamos a permitir que nadie ingrese en nuestra organización aunque quiera hacerlo” explicó. “Yo tuve la mala suerte de acabar en esto y no se lo deseo a los niños”, afirmó.

Los pandilleros designaron como mediadores con el gobierno al obispo auxiliar de San Pedro Sula Rómulo Emiliani y al embajador Adam Blackwell, secretario de Seguridad Multilateral de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Emiliani, que calificó la jornada de “histórica para Honduras”, afirmó que “los pandilleros han prometido cero crímenes y cero violencia, pero ellos no son los únicos responsables de la violencia que hay en el país. Ahora es el turno del gobierno, el proceso ha empezado, ahora ellos deben hablar.”

Los pandilleros dieron dos ruedas de prensa diferentes en el interior de sus respectivas celdas colectivas. Pocos minutos después, un portavoz de Barrio 18 con la cara tapada por un pañuelo y que rehusó identificarse ante la prensa se sumó al proceso acompañado de varios miembros de su organización.

“Se trata de una tregua con la sociedad. Muchos inocentes han sido afectados por la violencia y ofrecemos lo mismo que el otro grupo… Todos estamos dispuestos. Damos nuestra palabra de reducir el índice de violencia a partir de hoy mismo, cero violencia para reintegrarnos a la sociedad como padres y seres humanos”, dijo el miembro de Barrio 18, que sólo puso una condición para el diálogo “que la policía deje de matarnos”.

“Hemos cometido errores, he cometido maltratos y nos han maltratado a nosotros, queremos un cambio que detenga esta dinámica en la sociedad”, dijo el miembro de Barrio 18 que también ahondó en la falta de oportunidades. “Han sido la falta de ingresos y trabajo lo que nos empujó a llevar esta mala vida” agregó.

El lunes el presidente Porfirio Lobo declaró que va “a poner a disposición (del obispo Emiliani) todo lo que necesite. En nombre de Honduras tengamos fe en la iniciativa” porque “todo lo que sea una alternativa a la violencia hay que buscarlo” y “la voluntad por parte del gobierno está expresada, estamos abiertos a cualquier proceso que disminuya la violencia”.

El secretario Blackwell ha jugado un rol muy activo como negociador en una tregua similar entre Barrio 18 y Mara Salvatrucha en el vecino El Salvador que desde marzo de 2012 ha reducido el índice de homicidios a la mitad.