Luz verde para taxis sin medallón

Podrán recoger pasajeros de la calle si están fuera de la zona de los 'amarillos'
Luz verde para taxis sin medallón
Pese a la decisión de la Corte de Apelaciones, el taxista Raudo Pérez dijo ayer que no comprará el medallón porque no gana lo suficiente para costearlo.
Foto: EDLP FOTOS: JOSE ACOSTA

NUEVA YORK — La Corte de Apelaciones readmitió la ley que le permitirá a los taxistas si medallón recoger pasajeros en la calle fuera de la zona de los taxis amarillos, lo que la Asociación de Dueños de Bases Livery calificó como “una victoria para los condados y las comunidades del Norte de Manhattan”.

La ley estatal permite que la ciudad emita 18,000 licencias para recoger en la calle por más de tres años, llamadas Hail Accessible Interborough License, y el 20% de éstas serán destinadas a vehículos con acceso a sillas de ruedas.

“Con esta decisión, finalmente ofreceremos servicio de taxi seguro y confiable en los cuatro condados y medio que no tienen”, dijo el alcalde Michael Bloomberg en un comunicado. “Esta es una victoria para todos los que viven, trabajan y visitan la ciudad de Nueva York”, agregó.

Cira Angeles, portavoz de la Asociación de Dueños de Bases Livery, dijo que el fallo es un triunfo para el norte de Manhattan y los otros condados, “a quienes le han negado este servicio durante tanto tiempo”.

“También es una victoria para los que ahora pueden conducir taxis livery de manera segura, legal y críticamente importante para nuestra economía”, señaló.

El fallo legal fue emitido dos años después de que la industria de taxis amarillos retara la ley en corte por considerarla inconstitucional.

Juan Ortiz, de 49 años, quien trabajó como taxista durante 13 años y lleva cuatro en una bodega, dijo que regresará a la industria “porque con un permiso de recoger pasajeros en la calle legalmente es un negocio más rentable y no hay temor de que agentes de TLC te pongan una multa”.

Quien prefiere dejar de manejar que comprar el medallón de $1,500 es Raudo Pérez, de 53 años, con 10 años tras el volante. “Este negocio no deja tanto dinero para pagar medallón”, dijo Pérez, taxista de la base Super Class. “Nosotros pagamos $7,000 al año de seguro, $70 semanales a la base, $600 del diamante, $40 cada cuatro meses por la inspección del vehículo y, si añadimos las multas, es mejor dejar de manejar que darle más dinero a la ciudad”, agregó.

Fernando Mateo, de la Federación de Taxistas de Nueva York, quien se oponía a la ley, dijo que la regulación “es algo voluntario, que sólo afectará a los choferes y bases que participen”.

“Esto no va a afectar la industria livery, pero sí a los dueños de taxis amarillos, porque ellos invirtieron una fortuna en la compra de un medallón cuyo único valor es tener la exclusividad de recoger pasajeros en la calle y ahora, con esta ley, la pierden, lo que podría provocar un descenso en el valor de medallón”, dijo Mateo.

Marta García, usuaria de taxis sin medallón, dijo que a ella no le afecta esta ley, “porque aunque sea ilegal, yo suelo tomar taxis livery en la calle”.

“Pero me alegro de que ahora lo legalicen, porque así los taxistas nos recogerán sin temor a las multas”, comentó la hispana.