Ya sonríe, pero…

México sabe que Panamá será un reto más complicado que Jamaica
Ya sonríe, pero…
Carlos Salcido (der.) y Jorge Torres Nilo reflejan el buen ambiente que ahora se vive en la selección mexicana.
Foto: MEXSPORT

PANAMÁ.— Luego de dar cuenta de Jamaica 0-1 el martes, la selección mexicana arribó ayer a esta ciudad en un vuelo privado procedente de Kingston.

El ambiente en el seno tricolor ya es distinto, de relajación y sonrisas, pues la victoria los catapultó del quinto al primer lugar del Hexagonal Final.

Aunque no hay tiempo para festejos, pues mañana enfrentarán a Panamá en el que será un choque por la cima.

Ante eso, el lateral Carlos Salcido reconoció que Panamá es una selección de cuidado.

“Es un poco más complicada que Jamaica, pero hay que prepararnos para el partido”, aseguró, y explicó que es de los rivales más difícil como local.

“Panamá es fuerte, para nosotros es de las salidas más complicadas, pero de nuevo vamos a tratar de sacar los tres puntos”, indicó.

El mensaje dentro del Tri es uno: calma. Sin festejos adelantados.

“No hay que echar las campanas al vuelo, hay que estar tranquilos, dimos un gran partido [ante Jamaica], [y ganaron] tres puntos que teníamos que sacar como fuera”.

“Tratamos de ganar los partidos a base de futbol, de que el equipo esté bien”, dijo el lateral izquierdo, quien por segundo juego seguido —primero en el amistoso ante Nigeria, 2-2, y el martes en el juego de la eliminatoria contra Jamaica— dio asistencia para gol.

“Es una posición que he jugado bastante tiempo, la conozco, pero donde sea útil a la selección hay que brindarse”, afirmó.

México entrenó ayer en Panamá al ritmo de tambores y cohetes, en el inicio de una guerra psicológica de la afición “canalera”.

La escuadra dirigida por José Manuel de la Torre fue recibida al ritmo de tambores y canciones antimexicanas de aficionados apostados a un lado de la cancha Luis “Cascarita” Tapia, lateral al Estadio Rommel Fernández.

Apenas calentaban la docena de jugadores que no jugaron o solo lo hicieron algunos minutos ante Jamaica, cuando de las esquinas del campo empezaron a estallar fuegos artificiales ante la atenta mirada de la policía local.

Otra de las “sorpresas” fue el hecho de que De la Torre pretendía entrenar a puerta cerrada, pero el lugar estaba co pado de cámaras de las dos principales televisoras de Panamá que transmitieron en vivo detalles de las prácticas.

Aunque miembros de la Federación Mexicana de Futbol lograron que las cámaras fueran bajadas de una torre, ello no impidió a las televisoras y periodistas seguir las incidencias del entrenamiento.

La “presión” contra los mexicanos continuó durante toda la práctica, que se prolongó durante hora y media, pero sin inmutar a los jugadores.

Al final, un grupo de policías antimotines rodeó a los aficionados panameños para permitir que los jugadores mexicanos subieran a su autobús para dirigirse con escolta policial al exclusivo hotel de la cadena Trump donde se hospedan desde este miércoles.

Al final el “Chepo” y sus jugadores se retiraron sin dar declaraciones a los periodistas y esta noche reconocerán la cancha del Rommel Fernández, cuyos encargados afirman que dejarán el césped más alto en los laterales para restar velocidad a los atacantes tricolores.