La iglesia se pronuncia sobre aborto

San Salvador/EFE — El caso de la joven salvadoreña a la que se practicó una cesárea tras denegársele el aborto fue una “estratagema” para intentar legalizar esta práctica penalizada en El Salvador, dijo ayer el arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar.

“Lo que se quiere es abrir la puerta para que hayan abortos” en El Salvador; “esta es una estratagema que han usado en otros países”, aseveró Escobar en rueda de prensa tras la misa dominical en la catedral de la capital salvadoreña.

Esa “estratagema” consiste en “buscar un caso emblemático para conseguir legalizar el aborto” y, por ello, en el caso de “Beatriz”, nombre ficticio, “se ha manipulado a la madre, a la familia de ella y a la sociedad misma con una intención torcida”, señaló.

La joven, de 22 años, sigue en el estatal Hospital de Maternidad de San Salvador, donde el lunes dio a luz a una niña mediante la cesárea, pero la bebé murió horas después porque no tenía cerebro, una de las causas por las que ella había pedido interrumpir el embarazo.

El 28 de mayo pasado, la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de El Salvador le denegó a la mujer su petición de abortar, presentada el 11 de abril, y el 29 de mayo, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, con sede en Costa Rica, dictó medidas provisionales a su favor.

Escobar expresó la satisfacción de la Iglesia católica por la resolución de la Sala, “pues se protegió la vida de la niña”, que “nació viva y que después de unas horas murió de forma natural”.