‘Lamento que mi hijo crezca sin padre’

Maritza Díaz, examante de Peña Nieto, asegura estar en desventaja en tribunales
‘Lamento que mi hijo crezca sin padre’
Maritza Díaz, examante de Peña Nieto con quien tuvo un hijo.
Foto: la opinion

MÉXICO, D.F. — Maritza Díaz lleva 18 meses confrontada con el padre de su hijo y presidente de México Enrique Peña Nieto porque afirma que éste “abandonó” al niño. No se trata de una desatención económica sino de un desdén afectivo, un problema de muchos hogares en el país que alcanza hoy a la cúpula política.

Díaz dice en entrevista con este diario que no se arrepiente de su vida, de haber sido “el affaire” de nueve años, ni de ser madre soltera igual que 3.5 millones de mexicanas. Sólo lamenta que el hijo crezca sin la figura paterna y tener que batallar en los tribunales de justicia donde se mira en desventaja.

La realidad es que esta mujer, de 40 años, hoy se siente “muy sola” en su lucha. Lo reconoce entre lágrimas: los abogados huyen, la seguridad del menor está en entredicho y lejos quedaron los años en que “Enrique” convivía con el crío y ella guardaba silencio.

¿Qué le falta a tu hijo?

Que tenga cubierta esa parte emocional, la figura paterna. Él tenía una convivencia con su padre desde que nació: lo visitaba, lo veía, le hablaba por teléfono, salían, comían juntos, pero a partir de diciembre de 2011 decidió suspender la relación y mi hijo se siente abandonado y escondido.

Entiendo que tiene el tiempo muy ocupado, pero igual estaba cuando era gobernador del Estado de México. Es decir, la relación puede volver a ser como antes, aún están a tiempo. Mi hijo ya tiene ocho años y quiere a su papá, de verdad lo extraña: lo sigue llamando “papi” y pide por él todas las noches en sus oraciones.

¿Ves a Diego afectado?

Mi niño es muy sensible y su padre es un hombre público. Sí, hay afectaciones, aunque yo trato de reforzarlo con el cariño de madre… ¿sabes lo que significa salir a la calle y ver cualquier cantidad de espectaculares con la foto de su padre cuando éste desapareció de su vida? En campaña los niños de su edad, de su colegio, estaban en el tema.

¿Por qué se fueron a juicios?

La primera demanda la interpone Enrique en agosto de 2011, por pensión, y yo al ver que había aspectos importantes pendientes decido en octubre, dos meses después, interponer otra demanda, en la que pido para mi hijo seguridad, estabilidad física y emocional y regularizar sus documentos oficiales.

Cuando Diego nació lo registré en Estados Unidos con mis apellidos y en México también, pero en 2010, su padre lo reconoce y modifica el acta mexicana para incluir el apellido Peña; sin embargo, el acta americana no cambió. Allá Enrique ya aparece como padre del menor, pero sin el cambio de apellido. Esto genera que mi hijo tenga dos identidades, dos pasaportes: uno americano y otro mexicano. No está bien, es irregular.

¿Por qué nació en Estados Unidos?

Fue decisión de ambos. Enrique me pidió que saliera del país y yo accedí.

¿Qué pasa respecto a la manutención?

Quiere reducir el monto. No puedo dar más detalles porque un juez en el Estado de México –donde se lleva el juicio – un juez me impide difundir información del proceso, supuestamente para beneficiar a mi hijo pero lo que veo es que quieren manipular el proceso.

Lo que puedo decir es que al reducirse el dinero se reducen las actividades. Por ahora no trabajo, lo hice por 20 años en el gobierno del Estado de México, de manera ininterrumpida. Luego hubo algunos problemas, siendo Enrique gobernador, que me orillaron a renunciar.

¿Enrique Peña Nieto tiene ventajas de llevar el juicio a la entidad donde fue gobernador?

Es lógico pensarlo, alguien con sentido común pensaría eso, pero independientemente de ello, la realidad es que Diego, yo y Enrique vivimos desde enero de 2012 en la ciudad de México y por eso solicité la incompetencia del juez, pero no se ha resuelto.

¿Cómo estás emocionalmente?

Ha sido muy desgastante. Mucha gente opina sin tener información y nunca la van a tener: lo que pasó entre Enrique y yo queda entre nosotros. A veces me he sentido cuestionada, pero también hay expresiones cariño de madres e hijos en situaciones similares .

¿Confrontas al Ejecutivo?

No confronto al presidente, confronto al padre de mi hijo Un día visualicé que quería que Diego me dijera cuando sea grande y quiero que diga gracias, mami, por defenderme, de la inequidad y desigualdad con respecto a sus otros hijos. Por ejemplo, en entrevistas o en semblanzas: no quiero que algún día, si las lee, se sienta excluido.

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