Ayuno contra las deportaciones

Ayuno contra las deportaciones
Un grupo de Westchester iniciará una semana en huelga de hambre para respaldar a hispanos deportados.
Foto: EDLPMARIELA LOMBARD

Nueva York — Un trabajador herido en un accidente laboral, una madre soltera, varios jornaleros y representantes de organizaciones comunitarias, están entre el grupo de personas que decidieron iniciar ayer una semana de ayuno para demostrar su solidaridad con los individuos y familias que han sufrido por las deportaciones.

“No me puedo imaginar que me separen de mis hijos”, dijo Angélica López, una madre soltera de cuatro menores. “Quisiera que nos den la oportunidad de quedarnos, porque no nos podemos regresar ya que tenemos hijos nacidos en este país. Además, estamos apoyando la economía de este país, queremos que nos den los papeles”.

López y el resto de inmigrantes se encontraban ayer en el centro Comunidad Unida de Westchester, en New Rochelle, donde también se realizarán una serie de eventos durante esta semana de ayuno para concientizar a los inmigrantes acerca de sus derechos. Entre las actividades habrá talleres con abogados de inmigración, encuentro familiar, taller y exposiciones de pinturas, caminata y vigilia en la alcaldía en Westchester, entre otros.

“Yo voy a ayunar a favor de los 300 jornaleros miembros de Obreros Unidos de Yonkers y sus familias, muchos de los cuales han tenido experiencias personales de separación familiar y quienes no podrán participar directamente porque tienen que salir a trabajar para poder alimentar a sus familias”, declaró Janet Hernández, quien es una de las que participará en la huelga de hambre y organizadora del programa Obreros Unidos de Yonkers, de la organización Caridades Católicas.

“Este ayuno es parte de una campaña nacional para parar las deportaciones masivas”, dijo Omar Henríquez, encargado de la Red Nacional de Jornaleros, quien también estará ayunando por cinco días. Otros eventos similares se realizarán en todo el país durante los próximos meses.

Además, según Henríquez, el grupo pide que se apruebe la reforma migratoria inclusiva, donde se tome en cuenta a todos los trabajadores, como Iván Alcalá, quien está viviendo en los Estados Unidos desde hace cinco años, pero que ahora enfrenta más obstáculos, porque sufrió un accidente laboral.

Según Henríquez, durante la administración del Presidente Barack Obama —a quien llamó “jefe de las deportaciones”—, se han deportado más de de dos millones de indocumentados. Un total de 1,100 inmigrantes cada día.