Paramédico que evitó tragedia en Harlem actuó por instinto

Brendon Hernández desarmó a un hombre perturbado y evitó una tragedia en el hospital Harlem en Manhattan

Paramédico que evitó tragedia en Harlem actuó por instinto
Hernández (extrema izquierda) perteneciente al Departamento de Bomberos, desarmó a un sujeto que disparó contra un policía.
Foto: NYPD

NUEVA YORK — Un técnico paramédico del Servicio de Emergencias (EMT) del Departamento de Bomberos desarmó ágilmente a un hombre perturbado y evitó una tragedia en el hospital Harlem en Manhattan, según informó ayer el Departamento de Policía (NYPD).

Brendon Hernández, de 25 años, estaba cerca al sospechoso, Gulteau Idore, de 42 años, cuando le arrebató el arma al agente John Chiodi y disparó dos veces hiriendo en el pie izquierdo al policía Fausto Gómez.

El incidente ocurrió a la entrada de la sala de emergencia del hospital East Harlem, ubicado en la calle 135 y la avenida Lenox, alrededor de las 5:30 a.m., cuando Idore era trasladado para evaluación siquiátrica, según detalló el Comisionado de Policía, Raymond Kelly, durante una conferencia de prensa.

“Tenía miedo y solamente actué por instinto”, dijo Hernández, después del incidente.

Todo comenzó alrededor de las 4:55 a.m., cuando los agentes Gómez, de 40 y Chiodi, de 42, ambos del cuartel 25, llegaron a la calle 117 y la avenida Lexington respondiendo a una llamada al 911 sobre un hombre perturbado que tiraba botellas a la calle.

En ese momento, Idore fue detenido y esposado por los agentes con las manos a la espalda. Después lo montaron en la ambulancia —donde estaba Hernández— para llevarlo al hospital y evaluarlo. Al llegar al centro médico, en la calle 135, el agresor trató de escapar, pero fue restringido por los agentes.

Durante el forcejeo, Idore logró desarmar al agente Chiodi, quien tiene 18 años de experiencia en el NYPD, y disparó dos veces. Una de las balas hirió al policía Gómez en el pie izquierdo, según informó Kelly.

Rápidamente, Hernández se lanzó contra Idore —quien tiene historial de agresión e incidentes domésticos— y logró arrebatarle el arma.

Idore fue llevado al hospital Metropolitan Center para ser evaluado, mientras que el agente Gómez —quien tiene siete años en la uniformada— fue tratado médicamente y dado de alta.

Según Kelly, Hernández tiene aspiraciones para convertirse en policía. “Ciertamente hoy demostró que sí tiene las condiciones para hacerlo”, agregó.