‘Yasielmanía’ en un año de talento joven

‘Yasielmanía’  en un año de talento joven
Puig es ya un fenómeno en Los Ángeles.
Foto: AP

Ya pasaron 31 años desde que Fernando Valenzuela, como novato, causó un impacto social y deportivo que llegó a quedar en las enciclopedias como la “Fernandomanía”.

Desde entonces los seguidores del equipo de la colina azul han visto pasar frente a sus ojos un desfile de amarguras y frustraciones y también, vale decirlo, una que otra celebración.

Y en esta campaña, como en pocas, con nuevos dueños a bordo, los Dodgers armaron un roster poderoso de nombres millonarios que con casi media temporada corrida les ha valido para ser últimos en su División y ser el hazmerreír de todo el mundo del beisbol.

Eran un grupo sin chispa; sin alma y con la motivación abajo por ser últimos, y porque siempre les recuerdan cuánto cobran.

Eran.

Y se habla en pasado porque a partir del 3 de junio, cuando Don Mattingly, hastiado de lo que no le daban los bates de Kemp y Ethier, se acordó de un nombre que había dejado números de excelencia en el “spring training”.

Yasiel Puig.

Un hombre que había acaparado algunos titulares en pretemporada cuando bateó para .517, con tres cuadrangulares y 11 empujadas en 27 encuentros.

Mattingly lo llamó y en su primera semana, entre el 3 y el 9 de junio, el jardinero cubano coleccionó 13 hits en 28 turnos y se llevó la cerca cuatro veces, incluyendo un grand slam. También remolcó 10 carreras en solo siete partidos, y dejó su promedio con el madero en un robusto .464.

Valenzuela debutó en 1980 y fue Novato del Año en 1981, año en el que los Dodgers ganaron la Serie Mundial a los Yanquis y él zurdo sonorense ganó el preciado Cy Young al mejor lanzador de la Liga Nacional.

Ha habido otros notables Dodgers que brillaron como novatos. Steve Sax (1982), Mike Piazza (1993), Raúl Mondesí (1994), Hideo Nomo (1995) y Todd Hollandsworth (1996), pero ninguno como Valenzuela trajo la gracia bajo el brazo de un título de Serie Mundial.

Los Dodgers ahora pierden menos, y con la chispa de Puig empiezan a parecer otro equipo. Velocidad en las bases, bateo oportuno, arrojo en cada lance. Las cosas que trae en la sangre el joven “bigleaguer” cubano.

Por supuesto que no todos los equipos hallan un Puig a tiempo para que les tienda un puente de salvación, pero sí es éste un año rico en nuevos nombres repletos de talento. Veamos:

Shelby Miller, de Cardenales, es un joven abridor de los Cardenales que tiene 12 juegos iniciados y (7-3) con 75.1 ininngs y 81 ponchados para 1.91 de ERA.

Evan Gattis, de Bravos, receptor de élite con 21 años que por ahora debe esperar aunque tenga .270 con 13 HR y 33 producidas.

Julio Teherán: Finalmente Atlanta prueba a su prospecto, que ha respondido con (4-2 y .330) y gana un lugar en una rotación competitiva como pocas.

José Iglesias es la estrella anunciada en el campo corto de Boston. El cubano de 22 años por ahora batea para .435 y mantiene las excelencias de su guante.

Hyun-Jin Ryu es el japonés de 26 años de los Dodgers que ya era una estrella en Japón antes de llegar a Los Ángeles. El zurdo tiene 6-2 y 2.72.

GRAFFITI: “No es bueno darle tanto crédito a alguien tan nuevo… es mejor esperar para ver más”.

Zack Greinke

Luego la seguimos.