Hispano va preso 60 años por trata de blancas en Long Island

Junto a otros, Antonio Rivera traía a inmigrantes sin papeles de países como Honduras, Guatemala, México o El Salvador para trabajar en sus negocios

Nueva York, 12 jun – Un empresario hispano fue condenado a 60 años de cárcel por liderar una red de tráfico sexual y trabajo forzoso a través de dos bares que regenta en Long Island (Nueva York), informó la Fiscalía.

Tras cuatro semanas de juicio, Antonio Rivera, propietario de los bares “Sonidos de la frontera” y “La hija del mariachi”, fue sentenciado este miércoles por la jueza Sandra Feuerstein, detalló la Fiscalía federal del Distrito Este de Nueva York.

Junto a Rivera, también fueron sentenciados John Whaley y Jason Villaman, a 25 y 30 años de cárcel, respectivamente, por su responsabilidad en la red de trata de blancas en Long Island, añadió la oficina de la fiscal, Loretta Lynch.

Durante el juicio, las autoridades establecieron que los acusados reclutaron, contrataron y trajeron a EE.UU. a inmigrantes sin papeles de países como Honduras, Guatemala, México o El Salvador para trabajar en los locales de Rivera.

Una vez que empezaban a trabajar como camareras, las víctimas eran obligadas a pedir a los clientes que les invitaran a bebidas alcohólicas y en ocasiones eran forzadas a mantener relaciones sexuales a cambio de dinero.

Varios testigos declararon durante el juicio que Rivera amenazó a las mujeres con ser deportadas para que siguieran trabajando en sus bares, y que en ocasiones incluso usó la violencia para lograr sus propósitos, desde palizas a violaciones.

“Los acusados engañaron a mujeres vulnerables a venir a EE.UU. con la promesa de una vida mejor, pero al llegar aquí convirtieron su sueño americano en una pesadilla”, dijo la fiscal Lynch al anunciar la sentencia.