Brooks quemó drogado la cama de Cachay

Manhattan — El presunto asesino de una diseñadora peruana estaba tan drogado que quemó la cama de su novia, según un testimonio escuchado ayer en corte. “¡Quemó mi cama de $3,000!. ¿A quién se le ocurre poner velas en el cabecero?. ¡Está tan drogado!”, se quejó una agotada Sylvie Cachay a la Jefa de Recepción del hotel Soho House camino a su cuarto.

Christine Stephen, la jefa, testificó que la vio tan agotada que propuso que fuera a la habitación y que Nicholas Brooks —el acusado de asesinar a Cachay— hiciera el registro. “El la miró y me preguntó ‘¿estará bien?’, y entonces yo tomé el elevador con ella”. En ese trayecto y durante los minutos en que la ayudó a instalarse es que ambas conversaron.

Brooks, hijo del afamado compositor Joe Brooks, es enjuiciado por el asesinato de Cachay el 9 de diciembre del 2010 en la habitación número 20 del hotel Soho House de Manhattan.

“¿Crees que puedo llamar enferma al trabajo?”, fue la pregunta que le hizo Cachay, según el testimonio de Stephen. “‘Creo que el incendio es una buena excusa’, le respondí. ‘¿Cómo está mi pelo?’, dijo sobre la quemadura en la que perdió un buen mechón”.

“No sé que estoy haciendo con él. Mi madre está en lo cierto. Es 10 años más joven que yo”, le dijo Cachay disculpando su agotamiento porque había tomado píldoras para dormir. La teoría de la defensa es que Cachay murió accidentalmente por sobredosis.

Tras volver a la recepción, una llamada de otro cliente pidiendo un adaptador le hizo ir a buscar uno a la única habitación libre, contigua a la de Cachay. “Salí del elevador y oí voces, según avancé por el pasillo supe que venían de su habitación, escuché para ver si había razones para intervenir pero ya sólo había silencio”, dijo.

La doctora Anne Remmes, del New York Headache Center testificó que desde el 2007 trataba la fibromialgia y migraña de Cachay que padecía desde los 10 años. Cachay tomó cinco píldoras a lo largo del día.

“¿Cómo manejaba el uso de sus recetas?”, preguntó el fiscal Jordan Arnold. “Era una adulta responsable en la forma en que manejaba sus medicinas”, respondió Remmes.

Jeffrey Hoffman —defensor de Brooks— intentó desmontar la imagen de “uso responsable”, pero las objeciones del fiscal fueron sostenidas por la juez Bonnie Wittner.