Protección para tus pertenencias

Cada año, decenas de miles de personas, por razones diferentes, pierden sus pertenencias en accidentes ocurridos en las viviendas que alquilan. Por eso es necesario proteger los bienes que tienes donde vives, aunque no seas dueño de la propiedad.

El seguro para arrendatarios, conocido en inglés como renter’s insurance, cubre las posesiones personales de los inquilinos en caso de pérdida o robo, pero según el Instituto de Información sobre Seguros, solamente el 41% de los inquilinos en Estados Unidos tiene cobertura.

Por ese motivo, cada vez es más común que los dueños de apartamentos o casas exijan, como requisito obligatorio, poseer una póliza de arrendatario antes de alquilar un inmueble. Quizás no vives en una casa propia, pero aún así tienes la responsabilidad de proteger todo lo que tienes bajo ese techo. El costo de estas pólizas —que son vendidas por compañías de seguro y bancos— varía según la cobertura, pero usualmente se paga entre $10 y $30 mensuales.

Las aseguradoras ofrecen dos tipos de cobertura básica, y tú puedes comprar un solo tipo de cobertura o una combinación de ambas.

De propiedad personal — En la cobertura de propiedad personal, la aseguradora reembolsa al inquilino por las reparaciones o el reemplazo de sus pertenencias dañadas o robadas. Si posees objetos costosos y deseas agregar mayor cobertura a tu póliza, ten en cuenta que la joyería fina y las obras de arte no están cubiertas por el seguro de arrendatario simple. Para proteger estos bienes debes adquirir una cobertura adicional. Si compartes un inmueble con otra persona, tendrás que preguntar a cada compañía si ofrecen seguros compartidos.