Esperanza para superar a la adversidad

Ante todos los pronósticos, George Rodríguez participa en carrera de Central Park
Esperanza para superar a la adversidad
George Rodríguez siente que al haber cruzado la línea final, auxilia a otras personas que, como él, un día estuvieron discapacitadas.
Foto: Cortesía

Nueva York — George Rodríguez regresó a Nueva York para ver una luz que llenó su vida de esperanza en la hora en que más dolor sentía.

Casi inmóvil por el sobrepeso y lesiones en espalda, rodillas y muñecas, este latino de 59 años pensaba que no le quedaba mucho por hacer más que aguantar los pesares de su condición, pero con la ayuda de una organización todo esto cambió.

“Nunca imaginé que, después de todo el dolor que he sentido y las cirugías a las que me he sometido, yo estuviera a punto de correr una carrera en Central Park”, dijo. “No he participado en algo así antes; por eso estoy lleno de motivación. Tengo mi espíritu levantado. Mis ojos están abiertos y ahora quiero ver más”.

Rodríguez participó el 30 de junio en una carrera de cinco millas en Central Park, realizada por Achilles International y Road Runners de Nueva York, junto a cientos de personas con discapacidades que se reunieron para celebrar su lucha por recuperar su vida y dignidad tras bregar con las limitaciones que les imponen sus condiciones.

Esto llenó de motivación a este hombre nacido y criado en Brooklyn, pero que ahora radica en Tampa, Florida.

“Tuve que irme lejos sólo para volver y ser parte de algo como esto. Fue increíble”, comentó.

Lo inaudito de esta carrera es que iluminó el camino de Rodríguez en una forma que no había concebido.

“Vi una luz que me decía ‘sólo sigue caminando, no te rindas, termina’. Me inspiró tanto ver a todas esas personas que han retomado su vida a pesar de lo que han vivido, porque les faltan piernas, brazos y no se han rendido”.

La organización Achilles International se dedica de acercar a prácticas deportivas a personas que sufren de todo tipo de discapacidad con la meta de ayudarles a sentirse realizados, mejorar su autoestima y disminuir las barreras para vivir una vida completa, de acuerdo a información en su página web.

Los dolores que han aquejado a Rodríguez durante casi 30 años lo habían relegado a una vida inmóvil llena de resignación.

“Yo pensé que ya no iba a poder a hacer nada porque me la pasaba lleno de dolor”, explicó.

Hasta la fecha se ha sometido a seis operaciones: ambas de sus muñecas fueron operadas y su rodilla izquierda ha sido reconstruída dos veces.

También, para combatir la distrofía en su espalda, este hombre, que alguna vez fuera asistente técnico para el cuidado de personas, debe recibir inyecciones epidurales.

“Las medicinas sólo me ayudan a aliviar mi dolor, pero no hacen que este se vaya de mi vida”.

De hecho, en los próximo días tiene una nueva cita con el bisturí. Esta vez le realizarán una cirugía en el hombro.

Pero con el apoyo de Achilles International su vida ha cambiado en una forma que nunca se imaginó, especialmente luego de encontrarse deprimido por sus dolencias.

“Yo pensé que el dolor me iba a detener y ya no iba a poder terminar la carrera, pero no fue así”, aseguró.

“Mi vida ha cambiado porque bajé 39 libras en cinco meses y ahora siento más libertad. Por eso pude llegar a la meta”.

El siente que al haber cruzado la línea final auxilia a otras personas que, como él, un día estuvieron discapacitadas.

“Mi meta es ayudar a otros que no saben de esta organización y que no ven las posibilidades que trae consigo el tener esperanza. Achilles da la fuerza y la visión que muchos no tienen hasta que se dan cuenta de lo que muchas otras personas con discapacidades han hecho con su vida”.

Esa esperanza, dijo, harán que uno se vea diferente.