Apoyo de poderosos no garantiza Alcaldía de NYC

Experto asegura que "los votantes están interesados en saber a quién apoyan sus representantes, pero no significa que eso los hará decidir”
Apoyo de poderosos no garantiza Alcaldía de NYC
Los tres principales sindicatos de la Ciudad, el 32BJ, DC37 y SEIU 1199, dividieron su apoyo entre candidatos demócratas; Christine Quinn, John Liu y Bill de Blasio.
Foto: EDLP

Nueva York — Los endosos o respaldos políticos son tantos cada año electoral que es difícil seguirles el paso. Pero, aunque para las maquinarias estos empujones estratégicos son vitales, no queda claro si a los votantes les importa saber quién baila al son político de cada candidato.

En la lucha por la Alcaldía de Nueva York, el candidato demócrata Bill Thompson, por ejemplo, ha logrado anotarse el endoso de un influyente grupo de funcionarios electos latinos en varios condados. Los más recientes fueron del senador Adriano Espaillat, la asambleísta Gabriela Rosa y el concejal Ydanis Rodríguez, del Alto Manhattan.

Este espaldarazo, para el politólogo Carlos Vargas Ramos, “tiene la secuela de su apoyo anterior” cuando aspiró como alcalde en 2006 y sigue a las maquinarias políticas de cada condado, aunque no está claro cómo se reflejará en las urnas.

Para el experto en política local Ben Max, “es difícil definir el impacto. Por lo general los votantes están interesados en saber a quién apoyan sus representantes, pero no significa que eso los hará decidir”, dijo quien es director gerente del portal decidenyc.com, una guía para votantes.

Más allá de la publicidad que brindan los endosos, ninguno es tan significativo como el de las uniones laborales. “Los sindicatos son importantes porque tienen el poder de movilizar a sus miembros ayudando hacer llamadas, llenando peticiones”, explica Max.

Vargas Ramos destaca que con el visto bueno de organizaciones cívicas y sindicales, “un candidato proyecta mayor aceptación” y visibilidad, explicó el investigador en el Centro de Estudios Puertorriqueños de Hunter College.

Hasta ahora, tres demócratas que buscan la Alcaldía concentran el apoyo de los sindicatos más influyentes de la ciudad con gran membresía latina. Con más de 70,000 miembros en Nueva York, la unión de trabajadores de limpieza y seguridad 32BJ anunció recientemente que está con la presidenta del Concejo Municipal, Christine Quinn. 32BJ está liderada por el puertorriqueño, Héctor Figueroa.

Comprometerse a aprobar la ley de pago de días de enfermedad a empleados sin ese beneficio fue el punto decisivo para el sindicato, aunque Quinn paralizó ese proyecto por más de dos años.

Personas cercanas a campañas políticas dicen que el dinero de desarrolladores urbanos que ha recibido la Presidenta del Concejo es también porque esa alianza podría generar contratos y empleos para sus asociados.

Héctor Figueroa refuta ese argumento, aludiendo que Quinn “retó al Alcalde y a los inversionistas adinerados al aprobar la ley de salario prevaleciente”, que prohíbe el “pago mínimo de subsistencia de $8 por hora que algunos de estos empresarios irresponsables quieren dar”.

Hay que destacar que Bill de Blasio y Bill Thompson también recibieron apoyo monetario de constructores, aunque no en la magnitud de Quinn.

El contralor John Liu ganó las preferencias de DC 37, el sindicato más grande de empleados municipales que agrupa a 121,000 de los trabajadores de la Ciudad que no han renovado contrato ni recibido aumento en años.

Durante el foro electoral auspiciado por El Diario/La Prensa en Hostos Community College en junio, Liu aseguró que esta decisión no fue para garantizar pagos retroactivos a esta unión, aunque sí ve la posibilidad de negociar parte de ello. Según la Citizens Budget Commission, este pago retroactivo costaría más de $7,000 millones a la Ciudad.

Bill de Blasio se anotó el apoyo del SEIU 1199, la unión laboral más grande de Nueva York con alrededor de 200,000 trabajadores de hospitales y de cuidado de salud, muchos de ellos hispanos.

Sin embargo, no todos los 10 aspirantes en esta contienda han logrado alianzas poderosas, incluyendo algunos republicanos y uno de los demócratas que lidera las encuestas, Anthony Weiner. “Aunque [Weiner] no ha asegurado ningún endoso, a él le está yendo muy bien“, acotó Max.