Spitzer oficializa candidatura

Spitzer oficializa  candidatura
El ex Gobernador de Nueva York, Eliot Spitzer, confirmó ayer su candidatura para Contralor Municipal durante una aparición en Union Square Park de Manhattan.
Foto: EDLPMARIELA LOMBARD

NUEVA YORK/EFE — El exgobernador de Nueva York, Eliot Spitzer, forzado a dimitir hace cinco años después de conocerse su relación con una prostituta, oficializó ayer su candidatura para el cargo de Contralor Municipal.

“Espero que la gente me perdone y confío que me den una segunda oportunidad”, afirmó Spitzer.

Entre los rivales para ese puesto, además del presidente del condado de Manhattan, Scott Stringer, está Kristin Davis, la mujer que pasó unos meses en prisión por haber servido de “madame” al exgobernador.

Spitzer dijo ayer que su principal carta de presentación para avalar su candidatura son sus años de experiencia como fiscal general de Nueva York, a finales de los años noventa, y después como gobernador del estado.

“Quiero hacer con la oficina del fiscal de cuentas lo mismo que hice con la Fiscalía General, reimpulsarla y reinterpretarla, y confío en que el público me de la oportunidad de hacerlo”, subrayó el exgobernador.

Spitzer reconoció los “errores” que cometió en el pasado y que le obligaron a renunciar a su puesto como gobernador en 2008, pero dijo al mismo diario que quiere “pasar página” y buscar el perdón de la opinión pública.

El demócrata tiene de plazo hasta este jueves para reunir las cerca de 4,000 firmas que exige la ley electoral para respaldar su candidatura y ya ha dicho que de conseguirlas, financiará su campaña con su propio dinero.

Spitzer se vio obligado a dimitir en marzo de 2008, poco más de un año después de tomar las riendas del ejecutivo estatal, tras conocerse que había contratado los servicios de una agencia de prostitutas de lujo y que no era la primera vez que lo hacía.

La candidatura del exgobernador llega semanas después de que el excongresista Anthony Weiner, quien dimitió hace dos años por enviar fotos de contenido sexual y luego mentir sobre ello, anunciara su intención de luchar por la alcaldía de Nueva York.

Spitzer negó que en su decisión de intentar volver a la política haya influido el buen momento de Weiner.