Academia de Mariachi atrae a hispanos en NYC

La Academia de Mariachi de la ciudad ofrece a niños de diversas nacionalidades educación gratuita en música y canto, al mismo tiempo que los reconecta con sus raíces
Academia de Mariachi atrae a hispanos en NYC
Cerca de 200 niños se benefician con el programa.
Foto: Zaira Cortés / EDLP

Nueva York — Magdalena Díaz, de ascendencia dominicana y nicaragüense, comentó que su pequeña insistió en ingresar a la Academia de Mariachi luego de ver una presentación en el Museo de El Barrio.

“Ella sólo se comunicaba en inglés, pero está aprendiendo español con facilidad gracias al canto”, enfatizó la residente de East Harlem. “Está ensayando “Cielito Lindo” y se esfuerza por pronunciar correctamente las palabras”.

Díaz explicó que su amor por la música mexicana es una influencia determinante en su niña, que en poco tiempo estará lista para tomar clases de violín.

“No es necesario ser mexicano para sentir esa pasión por la música de mariachi, las canciones son tan apasionadas que le llegan a cualquier corazón, no importa cuál sea su patria”.

La música vernácula se ha popularizado en otras diásporas y la Academia de Mariachi de Nueva York ofrece a niños de diversas nacionalidades educación gratuita en música y canto, al mismo tiempo que los reconecta con sus raíces.

La Academia de Mariachi, fundada hace doce años por Ramón Ponce, quien pertenece a una familia dedicada a la música vernácula desde hace cuatro generaciones, ofrece clases gratuitas de canto, violín, guitarra, vihuela, arpa y trompeta, en la escuela de San Pablo, entre la calle 118 y la Avenida Park, en East Harlem.

Al programa acuden pequeños de ascendencia ecuatoriana, colombiana, cubana, e inclusive americanos y judíos.

El ecuatoriano Milton Delgado, un residente de Queens, expresó que su hijo Erick está orgulloso de la música que lo representa como latino.

“Canta y grita como todo un mariachi, cualquiera pensaría que es mexicano”, enfatizó. “No sólo aprende música, también disciplina, respeto y perseverancia. La academia es indispensable en su formación”.

La colombiana Diana Loaiza comentó que la música de mariachi es muy popular en su natal Pereira.

“Esta tradición también es parte de nuestra cultura”, apuntó. “En mi país la gente también porta el traje con orgullo, pagamos lo que sea por un hermoso bordado a mano y un buen sombrero”.

Cerca de 200 niños, adolescentes y adultos se benefician con el programa de la Academia de Mariachi, la primera en su tipo en la costa este. Inicialmente las clases estaban dirigidas a chicos de 7 a 17 años, pero este año se incluyen grupos de adultos y niños de 4 a 6 años, entre ellos Felipe de Jesús, un pequeño mexicoamericano de Sunset Park que desde los tres años canta con destreza “La de la Mochila Azul”.

“En Nueva York es fácil perderse entre ciudadanos de diversas nacionalidades, pero la música de mariachi le devuelve a nuestros niños su identidad”, dijo Ramón Ponce, quien desde los 16 años canta y toca instrumentos de cuerda en el Mariachi Real de México, fundado hace 22 años en Nueva York por su padre.

Ponce, hijo de un virtuoso trompetista con más de 50 años de experiencia, destacó que ante la creciente demanda, la academia podría abrir este otoño dos programas más en New Rochelle y Nueva Jersey.

“Hay chicos con verdadero talento y sería inaceptable privarlos de educación musical por falta de recursos. Muchas familias nos podrían pagar hasta $50 por una clase privada de violín”, recalcó.

La Academia de Mariachi se financia por becas de organizaciones y fundaciones privadas. Maestros como Sabino Samano, que toca el violín hace 40 años, o Leticia Yolanda, una cantante por tres décadas, son algunos de los instructores.