Antojitos colombianos llenan la Roosevelt en Queens

Pan de guayaba, buñuelos, salpicón y empanadas, la zona reúne todas las delicias del país cafetalero
Antojitos colombianos llenan la Roosevelt en Queens
Papa rellena de carne de la "Gata Golosa".
Foto: Víctor Matos / Especial EDLP

Nueva York — Si anda con ganas de picar algo, hay una combinación perfecta que seguro le complacerá: la comida colombiana y la Avenida Roosevelt. Y es que esa popular área de Queens ha sido desde hace mucho tiempo el lugar ideal si de comer “antojitos colombianos” se trata.

Además de los diversos restaurantes, donde la bandeja paisa, la sobrebarriga y la lengua guisada son los principales atractivos, la Roosevelt está llena de panaderías y pequeños lugares estilo cafetería donde, tanto colombianos como latinos en general, encuentran una gran variedad de comida rápida y descomplicada.

Temprano en la mañana el colombiano sale a buscar un buñuelo o un pan de bono, para acompañarlo con un café; pero si le provoca algo más salado, recurrirá a una empanada rellena de carne o pollo.

Luego si a media tarde el antojo es por algo dulce, siempre habrá alguna torta o pastel hecho con arequipe o mermelada de frutas para degustar; y si el calor demanda una bebida fría, los salpicones y la avena serán siempre una buena alternativa.

Entonces, durante estos días de celebración de la Independencia de Colombia, si se le antoja, únase a la fiesta y dese un paseo por la Roosevelt para comer al mejor estilo colombiano.

Nada es más tradicional dentro de los llamados antojitos colombianos que las empanadas de masa de maíz, además de las papas rellenas, los chorizos con papa salada o arepa, el chicharrón y el plátano maduro con queso.

Si le provoca, cualquier día a cualquier hora, los muchos negocios de comida de la Roosevelt los tienen a su disposición. Pilar Sánchez, originaria de Medellín y encargada del restaurante “La Gata Golosa” (82-63 Broadway, Elmhurst), asegura que muchos de sus paisanos hacen una parada diaria en el local para degustar de algunas de esas deliciosas frituras.

La papa rellena, hecha con carne de res, huevo duro, arroz y varios condimentos, es uno de los platos más populares, dice. “Hacemos muchas todos los días y siempre se acaban”.

Y por supuesto, las pequeñas empanadas, elaboradas con base de harina de maíz o trigo y rellenas de puré de papa con carne molida o pollo, están siempre en demanda, bien sea para desayunar o merendar.

Al hablar de comida colombiana no se puede dejar de nombrar al famoso buñuelo y al también popular pan de bono. El primero es una masa de harina mezclada con agua, leche, huevo y queso, frito en abundante aceite.

El pan de bono, por su parte, está hecho con harina de yuca y en vez de freírse, se hornea, según explica Carlos Tale, encargado de preparar la gran variedad de panes disponible en “Cositas Ricas” (79-19 Avenida Roosevelt), uno de los lugares de comida colombiana más populares de Queens.

“Los fines de semana vendemos unos 300 0 400 panes de bono y unos 200 buñuelos”, dice Tale.

Pero los panaderías colombianas ofrecen muchas otras cosas más. Además de los panes a base de queso, los hay de guayaba, de huevo, de coco, de miga, de yuca, entre muchos otros, que se consiguen frescos y calientes a diario.

Durante el verano, los colombianos acuden a sus restaurantes locales en busca de dos de sus bebidas favoritas: la avena fría y el salpicón.

“El colombiano toma avena todo el año. En verano la fría y en invierno la caliente”, cuenta Alba Zapata, vendedora de la panadería “La Abundancia” (7502 Avenida Roosevelt), donde además se consigue el delicioso salpicón, una bebida de frutas fresca cortada en pequeños trozos.

Otra bebida colombiana un poco menos conocida pero igual de deliciosa, es el champús, hecha con maíz quebrado o partido, miel o melao de panela, lulo, piña, canela, clavos de olor y hojas de naranjo agrio. En algunas regiones de Colombia se considera como una bebida de Navidad, pero Zapata asegura que muchos la buscan en estas fechas de calor.

¿Antojado de un buen postre? Para matar el antojo hay que probar algún dulce hecho con el favorito de los colombianos: el arequipe.

En una de las panaderías colombianas más antiguas de la Avenida Roosevelt, “Las Américas” (4030 calle 82, Elmhurst) lo primero que salta a la vista es la torta rellena con arequipe y breva, una fruta familia del higo.

Sandra Paz, una de las vendedoras del lugar, asegura que sus paisanos siempre van en busca del sabor de este dulce de leche, también muy común en el resto de Latinoamérica.

El brazo gitano de guayaba, la torta de tres leches, el pastel de maracuyá, entre muchos otros postres, son siempre acompañados por un buen café colombiano.