México teme violencia tras captura de Z40

El arresto de Miguel Angel Treviño Morales es un duro golpe a los narcotraficantes
México teme violencia tras captura de Z40
Imagen obtenida de un vídeo proporcionado por la Secretaría de Marina de Miguel Ángel Treviño Morales (c), alias "Z40", máximo líder del cártel de Los Zetas, que fue detenido la madrugada del 15 de julio de 2013 cerca de la ciudad de Nuevo Laredo.
Foto: efe

MEXICO — La captura del máximo líder del violento cartel de las drogas de Los Zetas mantiene en alerta a las autoridades ante posibles reacciones del grupo, en momentos en que expertos advierten que el descabezamiento de ese tipo de grupos llega a traducirse en hechos de violencia.

El vocero del gobierno federal mexicano para temas de seguridad, Eduardo Sánchez, dijo ayer que aunque “es difícil predecir” alguna reacción específica por la detención del presunto capo Miguel Angel Treviño Morales, “tenemos que estar alertas”.

Treviño Morales, alias el “Z 40” y considerado el máximo líder del cartel de Los Zetas, fue capturado la madrugada del lunes en un camino de terracería al suroeste de la ciudad fronteriza norte de Nuevo Laredo en una operación de la Marina mexicana, apoyados con un helicóptero de la corporación que hizo una maniobra para detener la camioneta pick-up en la que viajaba con dos presuntos cómplices.

“El helicóptero bajó casi al nivel del piso”, refirió Sánchez. “Creo que se puso arriba (de la camioneta) y luego enfrente”, añadió.

Luego de que la camioneta se detuvo otros marinos llegaron por tierra y lo detuvieron junto con dos hombres, un presunto escolta y un contador.

Dos de los hombres se tiraron al piso y uno más intentó huir, aunque Sánchez dijo no saber cuál de ellos quiso escapar.

El portavoz evitó mencionar el número de marinos que participaron en la operación y sólo dijo que se trató de miembros de las fuerzas especiales en la que no se hizo un solo disparo. A ellos se les decomisaron dos millones de dólares en efectivo, ocho armas largas y cerca de 500 cartuchos.

Treviño, de 40 años, y sus presuntos cómplices fueron trasladados el mismo lunes a las instalaciones de la Procuraduría General de la República en la ciudad de México.

“Lo que vemos más característico de este individuo y de su grupo es la violencia y la crueldad con la que se desenvolvían”, comentó el portavoz.

Sánchez dijo que la aparente explicación de por qué el presunto capo no se defendió pese a que llevaba armas en el vehículo, es que “no se lo esperaban”.

“Ellos hacían estos movimientos (de traslado) en la madrugada precisamente porque estaban totalmente seguros de que estaban seguros, tranquilos”, añadió.

A diferencia del gobierno anterior del presidente Felipe Calderón (2006-2012) que solía presentar ante la prensa a presuntos narcotraficantes junto con el armamento y el dinero decomisado, la administración actual del mandatario Enrique Peña Nieto decidió desde que entró al poder en diciembre que no lo haría más, en un intento por evitar hacer propaganda a criminales.

El anuncio de la captura de Treviño fue hecha en una conferencia en la que estuvieron cinco funcionarios federales, incluido Sánchez, y en la que sólo se mostraron algunas fotografías del presunto capo y los otros dos detenidos, además de un mapa que indicaba el lugar de la operación.

Treviño asumió el liderazgo de Los Zetas tras la muerte del anterior cabecilla Heriberto Lazcano Lazcano a finales del 2012.

De otro lado, el presidente, Enrique Peña Nieto, afirmó ayer que la captura de líder del cártel de Los Zetas, Miguel Ángel Treviño Morales, alias el “Z40”, fue posible gracias a la “buena coordinación” entre los distintos niveles de Gobierno para combatir el crimen.

“Cuando hay coordinación, uso de inteligencia y de tecnología para realmente combatir a la delincuencia y la criminalidad se pueden tener resultados de manera muy eficaz”, dijo el mandatario en un acto celebrado en la ciudad de San Luis Potosí.