Mil años de ‘infierno’ para Castro

Mil años de ‘infierno’ para Castro
Ariel Castro (d) habla durante el proceso de sentencia realizado ayer.
Foto: fotos ap

CLEVELAND, Ohio/AP — Un hispano de Ohio condenado por retener a tres mujeres cautivas en su casa de Cleveland durante más de una década y violarlas repetidamente fue sentenciado ayer a cadena perpetua y 1,000 años de cárcel.

Ariel Castro, de 53 años, pidió perdón a sus víctimas en un estado incoherente y desafiante antes de ser sentenciado. Atribuyó sus acciones a su adicción al sexo y otros factores, pero sostuvo que la mayor parte de las relaciones sexuales fueron consensuadas y que las mujeres nunca fueron torturadas.

“Estas personas están tratando de pintarme como un monstruo”, dijo. “No soy un monstruo. Estoy enfermo”.

Justo antes de la sentencia, una de las tres mujeres a las que secuestró se paró a pocos metros de distancia de Castro y le dijo que su vida había terminado.

“Te robaste 11 años de mi vida y ahora recuperé mi vida”, dijo Michelle Knight. “Pasé 11 años en el infierno. Ahora tu infierno acaba de comenzar”.

Knight, de 32 años, fue la primera mujer secuestrada por Castro en 2002 después de que él la llevó a su casa con la promesa de regalarle un cachorro para su hijo. Los familiares de las otras dos víctimas hablaron en nombre de ellas.

El juez Michael Russo desestimó las afirmaciones de Castro de que las mujeres vivían felices con él. “No estoy seguro de que haya alguien en Estados Unidos que estaría de acuerdo con usted”, dijo.

Castro se declaró culpable la semana pasada de 937 cargos que incluyen homicidio agravado, secuestro, violación y asalto. Un acuerdo alcanzado con los fiscales el viernes lo salvó de una posible sentencia de muerte por golpear y matar de hambre a una víctima embarazada hasta que abortó.

Ayer los fiscales detallaron los ataques de Castro y los testigos policiales describieron la prisión improvisada que construyó en su casa destartalada.

El agente del FBI Andrew Burke dijo que Castro creó un sistema de alarma casero y que encadenaba a las mujeres en sus habitaciones.

Las ventanas de las habitaciones fueron tapiadas desde el interior con pesadas puertas de closet y los pomos de las puertas fueron eliminados y reemplazados con múltiples cerraduras, dijo.

Burke agregó que Castro ocasionalmente pagaba a sus víctimas después de violarlas, pero luego las obligaba a pagarle si querían algo especial de la tienda.

El detective Dave Jacob, de la oficina del alguacil del condado de Cuyahoga, dijo que habló con Castro pocos días después de que las mujeres escaparon y que Castro dijo: “Sé que lo que hice estuvo mal”.

Una policía que ayudó a rescatar a las mujeres dijo que una fue reacia a salir de su habitación incluso cuando vio a los agentes. Estaban asustadas incluso después de que fueron sacadas de la casa y rápidamente comenzaron a compartir información acerca de los horrores que pasaron, diciendo que habían pasado hambre y que habían sido golpeadas.

“Gritaban un montón de cosas”, dijo la oficial de la policía de Cleveland Barb Johnson. Describió a las mujeres como delgadas, pálidas y asustadas.

Las mujeres lograron escapar después de que Amanda Berry tiró a patadas un panel de una puerta el 6 de mayo y Castro fue detenido en cuestión de horas. Las mujeres desaparecieron por separado entre 2002 y 2004, cuando tenían 14, 16 y 20 años.

Algunos detalles horribles de calvario de las mujeres ya habían surgido, incluyendo relatos de que las encadenaba a postes en el sótano o a un calentador de habitación o en el interior de una camioneta.

Berry, de 27 años, apareció en un concierto de rap el pasado fin de semana, y una segunda víctima, Gina DeJesús, de 23 años, ha hecho algunos comentarios en televisión.