Ahorros en todas tus medicinas

Aunque hoy dia comprar lo que nos hace falta para curarnos puede enfermar de mala manera nuestro bolsillo, hay estrategias que puedes aplicar para lograr que pagues lo menos posible por tus medicamentos. Si se trata de los recetados, trata de adquirir siempre medicinas genéricas, cuyos precios y copagos son más bajos (al menos un 70%) que los de marcas conocidas. Muchas compañías de seguro médico tienen acuerdos con farmacias que envían los pedidos por correo, lo que te permite obtener tres o más entregas del medicamento, con un descuento o un menor copago.

Convierte a tu médico y tu farmacéutico en tus aliados. Nadie mejor que tu doctor para buscar terapias y medicamentos alternativos que más le convengan a tu salud… ¡y a tu billetera! Pídele muestras gratuitas del medicamento que te va a recetar, y pregúntale si es estrictamente necesario que sigas tomando una medicina que te recetó—tal vez te diga que no y puedas ahorrarte lo que cuesta. Y el farmacéutico, que está al día sobre los precios, siempre puede indicarte si una medicina más barata logra el mismo efecto que la que te prescribieron.

Muchos han descubierto que pueden ahorrar si compran sus medicinas por Internet, pero para evitarte sorpresas trata solo con compañías reconocidas y confiables. Estas sugerencias te ayudarán a evitar sorpresas:

Compara el precio online con el de las farmacias tradicionales, sin olvidar los gastos de manejo y envío.

Compra solo en farmacias online que exijan una receta del médico, o en las que te exijan llenar un cuestionario detallando tus síntomas para que un doctor decida si necesitas el medicamento. Si una farmacia online no te pide receta ni información alguna, ¡descártala!