Carromero acusa a Cuba de asesinar a Payá

Carromero acusa a Cuba de asesinar a Payá
Ángel Carromero, centro, entra en un vehículo al salir de la corte después de su juicio en Bayamo. El español fue condenado a cuatro años de prisión.
Foto: ap

MADRID/AP — El español Angel Carromero, condenado por el accidente de tráfico en el que murió Oswaldo Payá, acusó a Cuba de asesinar deliberadamente al disidente cubano y aseguró que la familia de Payá presentará una querella en la Audiencia Nacional de Madrid para esclarecer lo ocurrido.

En una entrevista publicada ayer por el diario madrileño El Mundo, Carromero repasa las circunstancias del accidente del 22 de julio de 2012 en Bayamo, al este de La Habana, en el que fallecieron Payá y el también disidente Harold Cepero y resultaron heridos el político sueco Aron Modig y el español, que pertenece a las juventudes del gobernante Partido Popular.

Carromero, de 27 años, sostiene que el vehículo que conducía fue embestido por otro automóvil de color azul que, dijo, pertenecía a los servicios secretos de la isla. Sin embargo, en una entrevista similar publicada en marzo por The Washington Post, afirmó que el automóvil que les golpeó era un “viejo Lada rojo”.

El español, que se declara inocente, relató que después del accidente le metieron en una furgoneta con puertas correderas “como las que usa la seguridad del Estado cubano”, afirmó que estaba medio inconsciente, porque le dieron un golpe en la cabeza con la culata de un arma. Los trasladaron a un hospital, en el que una enfermera le aseguró que los cuatro ocupantes del vehículo estaban vivos.

“Los servicios secretos cubanos asesinaron a Oswaldo Payá”, dijo Carromero, según recoge El Mundo. “No era la primera vez que lo intentaban”.

En el hospital, Carromero llegó a mandar un mensaje de texto con el teléfono móvil de su compañero Modig, con el que había viajado a Cuba a apoyar a la disidencia. Los mensajes, según la imagen de los mismos que publica el periódico, se puede leer: “Socorro. Rodeados de militares”.

Todo el proceso posterior fue un montaje, según el dirigente juvenil. Le amenazaron con permanecer encerrado en Cuba si no defendía la tesis del accidente. Como anécdota, explicó que en el video de su confesión tuvo que utilizar la expresión “accidente de tránsito”, que no se estila en el castellano de España, donde lo habitual es hablar de “accidente de tráfico.”

Durante su encarcelamiento, afirmó que no sufrió torturas físicas, pero sí psicológicas. Solo podía salir de la celda una vez cada tres semanas.