Hermanos, ¿o enemigos?

Hermanos, ¿o enemigos?
Hay pasos a tomar para arreglar los problemas entre hermanos.
Foto: Agencia Reforma

Un hermano puede ser difícil de tratar, pero vea las recomendaciones de una experta para que se lleven mejor.

María Suárez, psicóloga infantil, dice que existe algo muy común llamado rivalidad fraternal. Esto significa que todo el tiempo compites o discutes con tus hermanos o hermanastros.

Un poco de competitividad es muy sana, asegura, porque te ayuda a mejorar. Por ejemplo, cuando ves que tu hermano es buenísimo para la natación y tú quieres alcanzarlo, te esfuerzas más. El problema viene cuando siempre pelean, sin importar la situación o, peor, cuando ya ni siquiera se hablan.

Hay pasos básicos para arreglar los problemas. Aplicándolos, lo más probable es que tu relación con tus hermanos mejore.

1. Nunca trates de arreglar lo que te molesta mientras estás enojado, pues por el mismo sentimiento puedes decir o hacer cosas que no sientes y lastiman. Trata de calmarte antes de resolverlo.

2. No puedes solucionar nada mientras no sepas qué es lo que te molesta. Piensa bien qué te hizo enojar y por qué, así será más fácil explicárselo a la otra persona y llegar a un acuerdo.

3. No te calles. Si algo te enojó o te hizo sentir mal debes decirlo siempre. Muchas veces las personas tienen un sentido del humor diferente o no notan que lo que hacen puede llegar a molestar. Coméntalo para que tu hermano sepa cómo te sientes y lo deje de hacer.

4. Pide ayuda. Si cuando tratas de hablar con él no funciona, entonces habla con tus papás o busquen a un profesional para que se den cuenta del porqué no se pueden llevar mejor.

5. Recuerda, muchas veces hay momentos con desacuerdos o pleitos, pero al final tus hermanos siempre serán de tu familia, y por lo tanto te querrán y apoyarán para toda la vida.

A veces ser el mayor es complicado, pues te dejan a cargo de tus hermanitos. Estas son algunas sugerencias:

  • Explica. Muchas veces los pequeños te molestan para que les pongas atención, dile que no le harás caso hasta que se tranquilice.
  • Aprende a negociar. A veces jugar a lo que ellos quieren ya no es tan entretenido para ti, de todas formas inténtalo de vez en cuando, así le darás gusto y estará más abierto a hacer lo que tú quieres la próxima vez.
  • No siempre tendrás la razón. Debes tratarlo con el respeto que quisieras que él te tenga a ti.

Ser el hermano menor también puede ser difícil porque a veces los grandes abusan de su tamaño. He aquí cómo puedes resolver la situación:

  • Dale espacio. En ocasiones los mayores quieren estar solos o hacer actividades que tu aún no puedes por tu edad; déjalo hacer lo que quiere y será más receptivo a jugar contigo.
  • Evita. No hagas lo que no te gustaría que te hicieran. Molestarlo, chantajearlo o acusarlo con tus papás sólo empeorará cualquier situación.
  • Sé maduro. Intenta hablar con él sobre lo que quieres o te molesta; trata ser como grande, aunque a veces ni siquiera ellos lo sean.