Limpiando la casa del béisbol con una escoba sucia

Limpiando la casa del béisbol con una escoba sucia
Alex Rodríguez fue suspendido por 211 juegos, la más severa en la historia.
Foto: Archivo

El lunes, Bud Selig, el comisionado de las Grandes Ligas, anunció la suspensión de Alex Rodríguez y otra docena de peloteros por el uso de drogas para mejorar el rendimiento (conocidas como PED por sus siglas en inglés).

Todos los peloteros suspendidos ayer son latinos: 8 dominicanos, 3 venezolanos, y un nicaragüense.

Muchos fanáticos, periodistas y locutores han aplaudido la determinación que Selig demostró en sancionar a Rodríguez por 211 partidos y a los demás por 50 juegos cada uno. Ellos creen que esta acción constituye un gran avance en los esfuerzos para limpiar la casa del béisbol.

Algunos dicen que esto significa que hay una problema en la cultura de los peloteros latinos. Que no siguen las reglas del beísbol y por eso son totalmente culpables por causar uno de los peores días en la historia de la pelota.

Pero las acciones de estos peloteros suspendidos son síntoma del sistema creado por los executivos de grandes ligas en la búsqueda de talento en América Latina.

Cada equipo opera su propia academia en la República Dominicana y todos tratan de firmar a jóvenes que sueñan con jugar en las Grandes Ligas por la menor cantidad posible. Esto efectivamente les da a estos chicos un incentivo para evitar los controles de antidopaje para así firmar un contrato con la bonificación más grande posible.

Mientras tanto, la mayoría de los clubs se han beneficiado económicamente y casi cada equipo ha construido un nuevo parque desde que comenzó la época de esteroides.

Y ahora que estos estadios se han levantado, la mayoría pagados con fondos públicos, ha llegado la hora de limpiar sus casas nuevas.

Pero una pregunta me preocupa.

¿Están limpiando sus casas con escobas sucias? Sin revisar su política en América Latina, las Grandes Ligas no van a cumplir con su misión de limpiar el juego.

Para cumplir esto será necesario que las Grandes Ligas establezcan de nuevo la posición de asuntos latinos en la oficina del comisionado para así bregar no solamente con los síntomas individuales, pero también con el problema sistémico.