La fuerza politíca de los dominicanos

Adriano Espaillat (izquierda) recordó lo difícil que fue su inicio en la política neoyorquina. Su histórica candidatura a la Asamblea lo convirtió en el primer dominicano en el gobierno estatal, marcando así el inicio de la diversidad latina en la política de Nueva York.

¿Qué recuerda de este momento?

Eso fue durante mi reelección para líder de distrito. Un año antes de que yo me lanzara para la Asamblea estatal. Me estaba preparando para enfrentar a mi contrincante, Brian Murtaugh, que había estado ahí ya por 16 años.

Recuerdo que querían tumbarme de la boleta para eliminar mi candidatura para líder de distrito, y así impedirme ganar la candidatura para la Asamblea el año siguiente.

¿Cómo era el ambiente político para alguien que empezaba su carrera?

Yo estaba solo porque el liderazgo tradicional se fue con Brian Murtaugh, el incumbente. En ese tiempo ya estaba Guillermo Linares (concejal), quien era parte de la estructura tradicional, y yo estaba como insurgente. Yo quería que el partido (demócrata) le abriera el camino a nuevos candidatos.

¿Cómo fue el trayecto hacia la asamblea en 1996?

La lucha siguió porque cuando yo gané las elecciones (para líder de distrito) y me posicioné como el candidato opositor organicé a la comunidad, me puse a registrar votantes.

La cosa comenzó en el 92 cuando cambiaron las líneas del distrito. Murtaugh quería dividir el voto hispano a la mitad en aquel entonces pero el Departamento de Justicia se involucró mediante el Acta del Derecho del Votante, el cual nos daba la protección, y se tuvo que ajustar las líneas. Murtaugh no pudo dividir a Washington Heights.

¿Cómo ha cambiado el Distrito 72?

En ese distrito cuando salí electo en el 1996, en una primaria demócrata salían a votar entre 2,000 y 3,000 pesonas. Ahora salen a votar alrededor de 10,000. La participación de nuestra comunidad ha aumentado dramáticamente.