Salva tu matrimonio… ¡sepárate!

Darse un tiempo puede ayudar a poner tu relación de pareja en perspectiva
Salva tu matrimonio… ¡sepárate!
Ya sea que tú o tu pareja quiera salir con alguien más, será mejor tomar caminos distintos.
Foto: Archivo / Shutterstock

Miami — Cuando han pasado varios años dentro del matrimonio y las cosas se ponen tensas y hasta desagradables, la primera idea que pasa por nuestra mente es la separación definitiva de esa persona que ya no te está ayudando a crecer; sin embargo, existen otras opciones que te pueden ayudar en caso de que creas que aún existe solución.

En caso de que estés pasando por una situación difícil en tu vida matrimonial, éste debe ser tú último recurso y se debe dar después de una negociación sana en la que hayan llegado a diversos acuerdos, desde el pago de las mensualidades de los créditos que hayan obtenido y cuánto durará la separación, hasta el cuidado de los hijos e incluso los animales de compañía.

Si llegas al punto de aceptar este trato, es importante que no se lleve a cabo después de una discusión en la que alguno de los dos se marche furioso, sino que sea un acuerdo mutuo que te permita posteriormente reinventar las reglas de la relación para que ambos puedan sentirse más seguros una vez terminado el “período de prueba”. Sin embargo, una separación de este tipo no es la mejor elección en casos de infidelidad, ya que este problema deberá resolverse antes de un acuerdo utilizando otros métodos, por ejemplo, la terapia de pareja.

Este espacio para pensar, tranquilizarse y conocer una perspectiva diferente ayudará a la pareja a darse cuenta de cómo sería la vida de uno sin el otro. Esto, probablemente les ayude a valorarse mutuamente y hacer, en algunos casos, el esfuerzo por mantenerse unidos, enfriar la situación, darse tiempo para pensar y seguir adelante con objetivos mejor establecidos.

Puede que su finalidad al separarse no sea el mismo; no debes forzar al otro para que tome una separación momentánea si la persona está segura de querer una ruptura definitiva. En estos casos, es mejor hablar las cosas claramente y no dar esperanzas sobre algo que puede que nunca suceda.

Si una de las partes, ya sea tú o tu pareja, quiere usar este momento para salir con alguien más, será mejor replantear la relación y buscar otros caminos, porque quizá ya no se pueda salvar el matrimonio.

La terapeuta matrimonial Sharon Gilchrest O’Neill, recomienda no darlo a conocer a todos los amigos y familiares, este es un proceso íntimo en el que sólo los más cercanos deberán estar involucrados.