Aprendamos de la marihuana en Uruguay

Aprendamos de la marihuana en Uruguay
La Cámara de Diputados de Uruguay aprobó el proyecto de ley que legaliza el cultivo, la distribución y la venta de marihuana.
Foto: Archivo

Uruguay está a pocos pasos de legalizar la marihuana. Un hecho inédito en América Latina. Y de resultar todo como lo ha planeado el oficialismo uruguayo, esta experiencia podrá convertirse en un ejemplo para la región.

El proyecto de ley que legalizaría la marihuana ya ha sido aprobado por la Cámara de Diputados y ahora está a la espera del visto bueno del Senado. El proceso, sin duda, avanza correctamente, a pesar de las voces conservadoras que no comparten la visión de la mayoría política de Uruguay.

Con el simple hecho de leer un titular sobre la legalización de la marihuana, es comprensible estar en desacuerdo. Por esto, para comprender correctamente el proyecto de ley que se discute en Uruguay, es preciso estar consciente de tres claves fundamentales que ayudarán a construir una opinión informada sobre el asunto.

La primera clave se remonta al espíritu de esta ley, el cual es quitarles el negocio a los narcotraficantes y pasárselo al Estado. Esto, automáticamente conllevará una reducción de la violencia asociada al narco, con lo cual se esperaría ver un incremento en los niveles de seguridad nacional.

Asociado al primer punto, la segunda clave es que al legalizar la marihuana, ésta pagará impuestos, como cualquier producto que hace un daño a la salud, es decir, como el alcohol o tabaco. Incluso esta recaudación podría ser etiquetada y destinada a promover la vida sana y financiar los centros de rehabilitación y reintegración social.

Y la tercera clave, es que este proyecto de ley habla de una legalización, es decir, despenalizar un acto. Pero en ni un caso sugiere una promoción del consumo de la marihuana. Es más, la publicidad de este producto estará prohibida. Este punto es de suma importancia para darse cuenta de que los detractores de esta ley tienen más elementos en común de los que se imaginan en los términos que explican el porqué de la iniciativa.

En conclusión: Estos racionales en torno al proyecto de legalización de la marihuana que sigue Uruguay deberían ser analizados por todos los países de América Latina, especialmente México, donde en los últimos siete años han muerto más de 80 mil personas por el narco. Las drogas están en control de gruposde delincuentes de gran poder y el país vive sumergido en una perversa ecuación de drogas ilegales y armas legales al otro lado de su frontera norte. Sin duda, la iniciativa de Uruguay presenta más aprendizajes que críticas.