Padres de El Bronx se convierten en educadores

El programa gratuito Home Instruction for Parents of Preschool Youngsters los prepara para que sean maestros de sus hijos
Padres de El Bronx se convierten en educadores
Judith Santos (Izq.), directora de HIPPY, trabaja con los padres para ofrecerles la asesoría adecuada.
Foto: EDLP / Zaira Cortés

Nueva York — Padres del vecindario de Mott Haven se convierten en educadores, gracias al programa gratuito Home Instruction for Parents of Preschool Youngsters (HIPPY), que desde hace 21 años ofrece la organización BronxWorks.

Se trata de un sistema de educación temprana impartido en casa por padres a niños de 3, 4 y 5 años, que incluye módulos de fácil aprendizaje en ciencias, lectura, arte y otras disciplinas. El programa de 30 semanas cuesta $1,000 por estudiante, pero los beneficiados lo reciben gratis.

Judith Santos, directora de HIPPY, explicó que los padres son entrenados por otros padres. Los niños reciben nueve libros por curso y una mochila con útiles escolares. Las sesiones de enseñanza en el hogar son de 15 a 20 minutos cinco días a la semana.

El conocimiento de colores, letras y números, la lectura de comprensión y el desarrollo de habilidades motrices son sólo parte de los beneficios. El servicio se complementa con la asesoría de expertos para la identificación de problemas auditivos y de aprendizaje, entre otros.

Ann Knight, especialista de Achieve Beyond, una clínica que ofrece servicios de terapia pediátrica que colabora con HIPPY, enfatizó que la intervención temprana en problemas físicos que dificultan el aprendizaje, puede ayudar a garantizar tratamientos.

Santos apuntó que unas 2,000 familias se han beneficiado desde el inicio del programa. Cerca de 80 padres comenzarán el curso -que se imparte en inglés y español- en octubre. El 80% son latinos, la mayoría de origen mexicano.

“No sólo se ayuda al pequeño a tener mayor éxito escolar, también se refuerza la relación entre padre e hijo”, acotó la directora, quien dirige el proyecto hace 14 años. “Los niños socializan con otros chicos en las reuniones semanales, eso favorece una mejor adaptación en la escuela”.

La guatemalteca Carmen Urizal expresó que su hija de 16 años inició su educación con HIPPY. Ante el éxito escolar que obtuvo, la mujer prepara a su pequeña de tres años para la enseñanza en casa.

“Es un programa de fácil aplicación y los resultados son notorios. Los padres no necesitan tener un alto grado escolar para comprender la esencia del sistema”, indicó.

La dominicana Lourdes de la Cruz es otra madre que participa en la iniciativa desde hace dos años.

“Mi hijo de 5 años es capaz de comprender la lectura y analizar la secuencia de una historia, son habilidades que mi hija de 9 años está desarrollando ahora en la escuela”, comentó.

HIPPY se complementa con un taller de computación y un programa educativo especial para niños de preescolar.

Se mantiene gracias a donaciones privadas y de fundaciones.