RD sufre epidemia de accidentes

EDITORES: Con fotos de AP

SANTO DOMINGO — El estudiante de bachillerato Adonis Tineo yacía inmóvil en una abarrotada sala de emergencia después de que su motocicleta se estrellara contra camión de carga que transportaba arroz cuando intentaba pasar a un minibús de pasajeros en contravía.

“El camión me dio durísimo; esos camiones no se detienen”, dijo el joven tendero, de 17 años, y alumno de secundaria, quien aún lamenta para pasar al vehículo conducía en sentido contrario y “no llevaba nada”: ni casco ni licencia para conducir.

“Voy a durar un buen tiempo sin volver a montar (conducir)” la motocicleta, agregó Taneo en la sala de emergencia del hospital dominicano de traumatología Darío Contreras, mientras aguarda, junto con otros seis conductores heridos, a que le practiquen una cirugía que le corrija una delicada fractura en su fémur derecho.

El accidente de Tineo, ocurrido el pasado 11 de junio en el populoso barrio de Los Alcarrizos, al oeste de Santo Domingo, no es un caso aislado.

El flujo constante de heridos por accidentes de tráfico sobrepasa la precaria capacidad hospitalaria del país, donde algunos pacientes son atendidos en camillas en los pasillos, otros en la sala de emergencia, y donde en una tarde reciente sumaba hasta 20 motociclistas con clavos metálicos que atravesaban sus rodillas para tenerlas inmóviles, a la espera de ser atendidos por diversos tipos de fracturas.

La tasa de mortandad dominicana duplica a la de toda la región, incluyendo a Estados Unidos.