Latinas se dan gusto con el chocolate

Los Angeles — Empresarias latinas decidieron tomar el riesgo y han revolucionado de manera exitosa el sabor del chocolate con el toque latino en su compañía que fundaron en 2011 en California.

Su empresa, “Casa de chocolates”, con sede en Berkeley, el dúo ha catapultado ventas gracias a sabores latinos de gran impacto y variedad con tequila, chipotle, mole y chile mango.

Gracias a su relevancia, Amelia González y Arcelia Gallardo, nacidas en Los Angeles y con familias originarias de los estados mexicanos de Puebla y Colima, han sido invitadas a asistir a Washington D.C. a los eventos del Mes de la Herencia Hispana encabezados por el presidente Barack Obama.

El negocio empezó en febrero del 2011 con la idea del chocolate y sabores latinos, explicó González quien compartió que a diferencia de las poderosas chocolateras europeas “nosotros importamos el cacao de Latinoamerica”.

“Lo traemos de Perú, Colombia, Ecuador y traemos la cajeta y cacao de Tabasco, México y de Brasil la sal del mar para hacer el caramelo salado”, compartió la mujer.

Las empresarias señalaron que poco tiempo después de abrir sus ventas se triplicaron y con el reflejo de los signos de la modernidad la compañía se ha aprovechado de las redes sociales y responde al envío de paquetería por internet en Estados Unidos y en el exterior.

Su impacto ha sido tan especular que su historia ha sido publicada en revistas de negocios en este país y hasta en Latina Magazine.

La pareja fue presentada para compartir su experiencia en la Convención Anual de la Cámara de Comercio de California en Oakland, que se celebró el pasado fin de semana.

“Desde el principio la idea era romper el estereotipo de que el chocolate latino no tiene porque verse con inferioridad o como un producto barato”, señaló González.

“Sabíamos que podíamos producir un chocolate de la más alta calidad que podía competir con cualquier producto del mundo y eso es lo que hemos logrado”, afirmó.

“Ahora la gente prueba nuestros chocolates y se transportan a su niñez y a sus países de origen por tener ingredientes de tantas naciones latinoamericanas”, abundó.

“Con ventas de $500 mil, estamos convencidas en que este año superaremos nuestras ventas de un millón”, destacó la empresaria latina.

Con la especialidad en el chocolate oscuro, desde el principio crearon chocolates con sabores de la salsa tapatío y otros picantes pero de baja intensidad.

“También hay bombones de mole y mucha gente que primero los ven como una locura al final los disfrutan al comprobar que no son irritantes ni nada de eso”, agregó.

“Además, hemos elaborado un pastel de tres leches diferente a los tradicionales junto con flanes, pasteles y otros postres originales que pronto ofreceremos”, anticipó.

“En Estados Unidos no se había visto una empresa que se dedique de lleno a los sabores mesoamericanos del chocolate y ahí radica nuestra trascendencia”, resaltó.

“Fue curioso, pero en Estados Unidos la gente pensaba que el chocolate sólo era suizo o europeo y no creían que había en Latinoamérica cuando sus raíces son prehispánicas”, subrayó.

“Para nosotros ha sido bien divertido explicarles a los anglosajones de nuestra cultura y de nuestra inspiración en nuestras portentosas raíces”, puntualizó.