Marchan en reclamo por la pensión

Esposas y descendientes de trabajadores haitianos exigen sus derechos en Dominicana
Marchan en reclamo por la pensión
Mujeres de origen haitiano, viudas de trabajadores en cultivos de caña de azucar, participan en una marcha de protesta.
Foto: efe

Santo Domingo — Decenas de esposas, viudas y descendientes de inmigrantes haitianos que se establecieron en el país y durante décadas cortaron caña de azúcar en las plantaciones del Estado Dominicano marcharon ayer hasta el Palacio Nacional para exigir el pago de pensiones.

Las mujeres, que exigen la pensión de los trabajadores que pertenecen a la Unión de Trabajadores Cañeros de los Bateyes (UTC), se congregaron en el Parque Independencia y recorrieron varias cuadras hasta el Palacio Nacional.

La joven María Altagracia Santiago, de 23 años, fungió como vocera del grupo y explicó que en el Ministerio de Hacienda exigen a los trabajadores de los bateyes que pertenecieron al Consejo Estatal del Azúcar (CEA) recibos de pago de servicios de agua y energía eléctrica, así como actas de nacimiento o de defunción en caso de familiares fallecidos.

Indicó que esto representa una traba para los extrabajadores que demandan su pensión y que en muchos casos carecen de esos documentos.

Santiago, residente en el poblado Sabana Grande de Boyá, al nordeste de la capital, dijo que su abuelo Mistil Omelis, tiene 77 años de los que dedicó 38 a cortar caña para los ingenios del CEA. “¿Por qué tantos requisitos para pagar cinco mil pesitos?”, apuntó.

Mientras, Jesús Núñez, secretario general de la UTC, explicó que un total de 5,800 extrabajadores del CEA están demandando el pago de una pensión de 5 mil 117 pesos al mes (unos $122).

Recordó que con las movilizaciones de protestas, que iniciaron al final de las pasadas dos gestiones de gobierno de Leonel Fernández lograron pensiones para 2,313 trabajadores a través de dos decretos del presidente Danilo Medina y 764 mediante resoluciones del Departamento de Jubilaciones y Pensiones del Ministerio de Hacienda.